
Las autoridades iraníes establecieron que los buques que atraviesen el estrecho de Ormuz deben coordinar su paso con fuerzas militares del país, en un contexto de tensión en la región.
La medida mantiene limitado el flujo marítimo en uno de los corredores energéticos más relevantes a nivel global.
Las embarcaciones, incluidos los buques petroleros, deben solicitar autorización para garantizar un paso seguro por la zona.
Esta disposición se aplica en medio de restricciones operativas vinculadas al conflicto, lo que ha reducido el movimiento habitual en el área.
Se estima que antes de esta situación alrededor de 130 embarcaciones cruzaban regularmente el estrecho.
En los mercados internacionales, el precio del crudo registró un repunte tras la caída previa.
Los futuros del petróleo se acercaron a los USD 99 por barril, luego de haber retrocedido más de 13% en jornadas anteriores.

El comportamiento del mercado se da en paralelo a la incertidumbre sobre la normalización del tránsito marítimo.
El esquema de control incluye la obligación de coordinar con autoridades iraníes para obtener el permiso de tránsito.
En algunos casos, se mencionan cobros que pueden alcanzar hasta USD 2 millones para determinadas operaciones de cruce.
Estas condiciones agregan nuevos factores al funcionamiento logístico en la zona.
El tránsito en el estrecho continúa sujeto a factores operativos y de seguridad, incluso en medio de anuncios vinculados a posibles pausas en el conflicto.
Algunas embarcaciones permanecen a la espera de autorización en las cercanías del corredor marítimo.