
El precio del oro registró una fuerte baja luego de que los datos de empleo de Estados Unidos superaran las previsiones del mercado y reforzaran las apuestas de que la Reserva Federal podría subir las tasas de interés este año.
El lingote llegó a caer hasta 2,5%, mientras los rendimientos de los bonos y el dólar avanzaban tras la publicación de las cifras laborales de mayo.
El aumento de los rendimientos reales y la firmeza del dólar generan presión sobre el oro, que no ofrece intereses como otros activos financieros.
En ese contexto, las tasas más altas suelen restar atractivo al metal precioso frente a instrumentos que sí generan rendimiento.
Los operadores ya incorporaron en sus precios una suba de tasas de un cuarto de punto por parte de la Reserva Federal para diciembre, con una probabilidad cercana al 60% de que ocurra en octubre.

Antes de los datos de empleo, el mercado esperaba que el próximo movimiento de política monetaria se produjera recién en marzo.
El oro al contado bajaba 2,4%, hasta USD 4.367,77 la onza, durante la mañana en Nueva York.
La plata también retrocedía 6%, hasta USD 69,41 la onza, mientras que el platino y el paladio registraban descensos.