
Según información difundida por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, no se habilitarán por el momento los permisos de importación de tomate, pese a los reclamos de sectores vinculados a la importación que advierten sobre tensiones en el mercado interno.
La decisión se apoya en los datos del Plan Nacional de Tomate, que reemplazó al esquema estacional y se encuentra actualmente en etapa productiva.
El plan oficial involucra alrededor de 1.400.000 plantas, de las cuales una parte ya se encuentra en cosecha y comercialización.
A este volumen se suma la producción tradicional estimada en unas 700.000 plantas adicionales, que también están en fase productiva y abastecen el mercado local.
De acuerdo con los registros oficiales, la demanda interna ronda los 6 millones de kilos mensuales.
El tomate producido localmente está llegando a centros de distribución como el Centro de Comercialización para Productores Asociados y al Mercado de Abasto, según el seguimiento realizado por la cartera agrícola.

Durante enero, el precio promedio se ubicó en G. 175.000 por caja de 20 kilos.
En febrero se registró un pico puntual de entre G. 220.000 y G. 230.000, que se extendió por dos a tres días, para luego estabilizarse en un rango de G. 150.000 a G. 190.000 por caja.
En finca, los valores actuales se sitúan entre G. 7.000 y G. 8.000 por kilo, de acuerdo con los datos oficiales.
En el comercio minorista, el tomate tipo Santa Cruz se ofrece en torno a G. 10.000 por kilo en mercados tradicionales.
En supermercados mayoristas, el precio base ronda los G. 12.500, mientras que en algunas cadenas minoristas se registra en torno a G. 17.900, según el relevamiento del MAG.