
De acuerdo con información proveniente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones y del Ministerio de Economía y Finanzas, la deuda con empresas constructoras se mantiene en torno a los USD 370 millones, pese a compromisos de pago anunciados para el inicio del año.
Al cierre de la primera semana del segundo mes, representantes del sector señalan que los desembolsos previstos no se concretaron, lo que mantiene un escenario de incertidumbre para la ejecución de contratos vigentes.
Según datos del sector, más de 80 empresas se encuentran impactadas por los atrasos.
La falta de cobros dificulta el cumplimiento con proveedores, subcontratistas y personal, y comienza a alterar el ritmo normal de los trabajos en distintos frentes.
Las pequeñas y medianas firmas concentran la mayor parte de las dificultades operativas en este contexto.
Para el ejercicio 2026 se asignó un presupuesto de USD 570 millones al área de obras públicas.
Desde el sector constructor se señala que solo las obras actualmente en ejecución demandan cerca de USD 800 millones, sin considerar la deuda acumulada de años anteriores.
Esta diferencia mantiene en revisión la programación financiera de los proyectos activos.

Dentro del esquema anunciado, se habían planteado pagos mensuales de USD 40 a USD 45 millones.
Sin embargo, las empresas indican que dichos montos no se transfirieron según lo previsto, mientras la deuda certificada ronda los USD 250 millones y los intereses acumulados alcanzan aproximadamente USD 120 millones.
Durante el último mes, los pagos realizados sumaron 220.000 millones de guaraníes, de acuerdo con registros del sector.
Ante la falta de liquidez, algunas constructoras comenzaron a reducir el ritmo de ejecución y a postergar tareas.