
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó dos nuevos casos de gusano barrenador del Nuevo Mundo en Texas, con lo que el total de detecciones en el país subió a cuatro. Los casos fueron hallados en un ternero del condado de La Salle y en un perro del condado de Andrews.
Los nuevos reportes se suman a otros dos casos confirmados la semana anterior en terneros del condado de Zavala, en el sur de Texas.
La aparición de la plaga marca la primera detección en Estados Unidos en más de una década y la primera en ganado bovino en cerca de cinco décadas.
El caso detectado en La Salle se encuentra cerca de Zavala, donde ya se habían confirmado los primeros reportes en ganado.
En cambio, el perro afectado en Andrews fue localizado más al norte. Las investigaciones epidemiológicas siguen en curso y los primeros datos indican que el animal había estado recientemente en México.

El USDA prevé liberar ocho millones de moscas estériles por semana en la zona de control inicial, ubicada en un radio de 20 kilómetros alrededor del primer foco detectado en La Pryor, en el condado de Zavala.
El plan contempla ampliar la dispersión hasta 400 millones de moscas estériles por semana. Además, una planta en construcción en Texas podría producir 100 millones de moscas semanales desde noviembre de 2027, con capacidad posterior de llegar a 300 millones.
Las autoridades estadounidenses indicaron que el suministro de alimentos es seguro. La infestación puede ser tratada con medicamentos aprobados para uso de emergencia por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.