
El Gobierno de Estados Unidos extendió una invitación formal a China para integrarse a un consejo internacional orientado a la etapa política posterior al conflicto en Gaza. La propuesta forma parte de una iniciativa diplomática impulsada desde Washington para definir un marco de reconstrucción y gobernanza en el enclave palestino.
Desde Pekín confirmaron la recepción de la invitación, sin precisar si el país aceptará o no la convocatoria.
La iniciativa contempla la participación de distintos líderes y gobiernos como miembros fundadores del consejo.
El esquema avanza en paralelo a diferencias diplomáticas, ya que la propuesta no cuenta con el respaldo explícito de todos los actores directamente involucrados en el conflicto.
Algunos gobiernos expresaron reparos sobre la forma en que se estructuró el plan y la ausencia de consensos previos.
De acuerdo con la información difundida, desde Washington se planteó la posibilidad de adoptar medidas comerciales contra países que decidan no sumarse a la iniciativa.
Estas advertencias se dieron luego de conocerse que algunos gobiernos evalúan rechazar la invitación al consejo.
El planteo generó reacciones en el ámbito diplomático y comercial internacional.

El consejo propuesto se enmarca en un plan más amplio que busca establecer condiciones políticas y económicas para Gaza tras dos años de enfrentamientos entre Israel y el grupo Hamas.
La iniciativa apunta a definir mecanismos de administración, seguridad y reconstrucción en el territorio palestino.
China ha participado en procesos de mediación en conflictos internacionales en los últimos años, posicionándose como un actor con capacidad de diálogo entre partes enfrentadas.
Su eventual incorporación al consejo podría ampliar el alcance internacional del esquema impulsado desde Estados Unidos.