
La situación del sistema sanitario paraguayo fue abordada por BBC News Mundo mediante testimonios de familias que debieron organizar actividades, vender pertenencias o asumir deudas para cubrir medicamentos y tratamientos.
El reporte señala que la limitada inversión pública deja una parte importante de los gastos médicos directamente en manos de los hogares.
Los casos presentados incluyen tratamientos que obligaron a las familias a recurrir a rifas, préstamos y venta de objetos personales.
La necesidad de conseguir recursos aparece tanto en enfermedades prolongadas como en situaciones inesperadas que requieren atención inmediata.
El Presupuesto General de la Nación para 2026 asigna G. 10,1 billones, equivalentes a aproximadamente USD 1.676,8 millones, al Ministerio de Salud Pública.
Al comparar ese monto con un producto interno bruto proyectado de USD 60.238 millones, la asignación representa cerca del 2,7% del PIB.
El artículo internacional menciona una inversión sanitaria equivalente al 4% del PIB, también por debajo del piso del 6% recomendado por la Organización Panamericana de la Salud. Los cálculos presentan diferencias por la metodología y los componentes considerados dentro del gasto total destinado al sector.

Datos del Instituto Nacional de Estadística indican que casi el 70% de los habitantes no tiene seguro médico. La proporción llega al 80% en las zonas rurales, donde la cobertura privada y el acceso a servicios especializados son más reducidos.
Esta población depende principalmente de hospitales y centros asistenciales administrados por el Ministerio de Salud. La red debe responder a consultas, internaciones, estudios, medicamentos y tratamientos de personas que no cuentan con otra cobertura.
Quienes poseen seguros privados también mantienen el derecho de recibir atención en el sistema público. Sin embargo, el costo de los planes médicos particulares limita el acceso para numerosos hogares.
La Asociación Latinoamericana de Medicina Social advierte que una enfermedad, un accidente o un tratamiento crónico pueden llevar a una persona a endeudarse y reducir considerablemente los ingresos de su familia.
Los gastos pueden abarcar medicamentos, estudios, traslados, internaciones e insumos que no siempre se encuentran disponibles en los establecimientos públicos. Frente a esta situación, algunas familias recurren a créditos, colectas o venta de bienes para continuar la atención.
El análisis también relaciona la inversión pública con la estructura impositiva de Paraguay, basada en tasas del 10% para los principales tributos. El país mantiene una de las presiones fiscales más bajas de América Latina, mientras el sistema sanitario necesita recursos para atender a la población sin cobertura.
Desde el Sindicato de Médicos del Paraguay sostienen que un aumento de impuestos no asegura por sí solo una mejora en los servicios. El planteamiento apunta a que cualquier incremento de recursos debe traducirse en medicamentos, equipos, camas y atención disponibles para los pacientes.
Paraguay cerró 2025 con una expansión del 6,6% del PIB, mientras la inversión en salud continuó por debajo de la referencia recomendada por la Organización Panamericana de la Salud.