
La Reserva Federal de Estados Unidos resolvió conservar su tasa de referencia dentro del rango de 3,5% a 3,75%, aunque la votación dejó una diferencia más marcada entre quienes prefieren esperar y quienes consideran necesario encarecer nuevamente el crédito para contener la inflación.
El Comité Federal de Mercado Abierto aprobó la decisión por nueve votos contra tres. Los tres integrantes que se opusieron respaldaron un incremento de 0,25 puntos porcentuales, en medio de las dudas sobre la evolución de los precios durante los próximos meses.
Esta fue la quinta reunión consecutiva en la que la autoridad monetaria estadounidense dejó sin variación los tipos de interés. El comunicado mantuvo la línea presentada en junio y reiteró el objetivo de llevar la inflación nuevamente hacia el 2%.
La tasa estable significa que, por ahora, no habrá un nuevo ajuste directo en el costo al que se financian los bancos. Sin embargo, la diferencia de criterios dentro del comité abre la posibilidad de que las próximas decisiones sean más discutidas si los precios continúan alejados de la meta.
El indicador de precios seguido de cerca por la Reserva Federal alcanzó una variación interanual del 3,4% hasta mayo, por encima del objetivo oficial.
Nuevos datos inflacionarios serán publicados durante la semana y servirán para medir si las presiones comienzan a ceder o se mantienen.
La inflación de junio resultó menor de lo esperado. Los precios al consumidor registraron su primera reducción mensual en seis años, acompañados por una baja de la gasolina, mientras que los valores cobrados por los productores también avanzaron menos de lo previsto.

El panorama cambió con el encarecimiento internacional de la energía. El petróleo Brent llegó a superar los USD 100 por barril tras una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente, aunque posteriormente retrocedió y se mantenía cerca de USD 90.
A ese escenario se suman una nueva ronda de aranceles comerciales y el crecimiento de la demanda relacionada con la inteligencia artificial. Estos factores aumentan el riesgo de que los costos permanezcan elevados durante un periodo más prolongado.
El mercado laboral estadounidense mantiene una creación de puestos de trabajo moderada, pero constante, junto con una tasa de desempleo estable. La Reserva Federal también señaló que la actividad económica continúa creciendo a un ritmo sólido.
La inversión empresarial y el avance de la productividad siguen formando parte del análisis, aunque la inflación permanece por encima del nivel buscado. Las próximas decisiones dependerán de la evolución conjunta de los precios, el empleo y la actividad económica.