
Las autoridades locales dispusieron el cierre de playas en la zona norte de Sídney tras una serie de ataques de tiburones, de acuerdo con reportes oficiales de seguridad y servicios de emergencia. La medida alcanza a más de 30 playas en los suburbios costeros y se aplica de forma preventiva mientras continúan las evaluaciones en el área.
El operativo se activó luego de incidentes registrados en distintos puntos del litoral urbano durante los últimos días.
Los informes oficiales señalan que los ataques dejaron al menos dos personas en estado crítico, además de otros casos con lesiones de menor gravedad.
En otro episodio, un surfista resultó ileso luego de que un tiburón dañara su tabla, mientras que se registraron traslados hospitalarios por heridas leves en jornadas posteriores.
Ante estos hechos, los accesos al mar permanecen clausurados en las zonas afectadas.
Las playas ubicadas en los suburbios del norte de Sídney, incluidas áreas de alta concurrencia, continúan cerradas hasta nuevo aviso.
El cierre abarca playas urbanas y sectores costeros cercanos, con controles y señalización reforzada para impedir el ingreso de bañistas.
Las actividades recreativas y deportivas en el mar quedaron suspendidas en toda la franja comprometida.

Especialistas indicaron que fuertes tormentas recientes y la escorrentía de aguas pluviales y residuales pudieron generar condiciones favorables para la presencia de tiburones cerca de la costa.
Estos factores suelen aumentar la turbidez del agua y atraer fauna marina hacia zonas próximas a la orilla.
El monitoreo ambiental continúa mientras se evalúa la evolución de la situación.
Datos de organismos de conservación marina señalan que este período se encuentra entre los eneros con mayor número de incidentes desde 2015 en el estado más poblado de Australia.
En promedio, durante la última década se registraron alrededor de 20 personas heridas por tiburones por año y 2,8 muertes anuales a nivel nacional.