Intendente de Caapucú amenaza con garrotear a quienes se disfracen de diablo y mantiene prohibidas las fiestas de Halloween
El intendente de Caapucú, Gustavo Penayo, volvió a generar controversia al advertir que garroteará a las personas que se presenten disfrazadas de diablo durante las celebraciones de Halloween. Las declaraciones fueron difundidas este miércoles 21 de octubre de 2026 por Radio Ñandutí, en medio de la decisión municipal de mantener prohibidas las actividades relacionadas con esta festividad en el distrito del departamento de Paraguarí.
El jefe comunal ratificó su posición contra Halloween y sostuvo que las personas que incumplan la disposición municipal se exponen a sanciones. La medida alcanza eventos públicos y privados alusivos a la celebración.
Penayo amenaza con agredir a quienes se disfracen de diablo
Al referirse al cumplimiento de la prohibición, el intendente utilizó expresiones que incluyen una amenaza explícita de violencia física contra quienes aparezcan con determinados disfraces.
En las declaraciones difundidas por Radio Ñandutí, Penayo afirmó:
“Si viene una persona disfrazada de diablo le vamos a garroteear”.
El intendente también sostuvo que primero se advertiría a las personas sobre la prohibición y defendió su postura con expresiones dirigidas a quienes cuestionan la medida.
Su declaración no fue presentada como una sanción formal prevista en la normativa municipal, sino como una amenaza verbal realizada por el propio jefe comunal.
La publicación consultada no identifica al periodista que realizó la entrevista de la cual procede esa declaración.
La Municipalidad ratifica que Halloween está prohibido en Caapucú
La Municipalidad de Caapucú mantiene su decisión de impedir la realización de actividades alusivas a Halloween dentro del distrito.
La restricción comprende fiestas y eventos públicos y privados vinculados con esta celebración.
Las autoridades municipales justifican la disposición mediante la defensa de las tradiciones culturales y espirituales de la comunidad.
Penayo sostiene que las celebraciones de Halloween son contrarias a los valores que pretende preservar en el municipio.
Se trata de una posición adoptada por la administración municipal, que ha generado discusiones sobre el alcance de sus facultades para restringir estas actividades.
La prohibición contempla sanciones para los organizadores
Además de impedir las celebraciones, la Municipalidad establece consecuencias administrativas para quienes incumplan la disposición.
La información difundida confirma que la prohibición incluye sanciones, aunque no precisa sus montos ni detalla el procedimiento para aplicarlas.
La amenaza de garrotear a personas disfrazadas tampoco constituye, por sí misma, una disposición legal de la Municipalidad.
Por lo tanto, corresponde diferenciar entre las sanciones administrativas contempladas por la medida y las declaraciones sobre posibles agresiones físicas realizadas por el intendente.
La decisión municipal vuelve a generar controversia antes del 31 de octubre
Halloween se celebra tradicionalmente el 31 de octubre, fecha en la que suelen organizarse fiestas de disfraces y actividades recreativas.
En Caapucú, sin embargo, la administración municipal sostiene que estas celebraciones no deben desarrollarse dentro de su jurisdicción.
El intendente vinculó su rechazo especialmente con los disfraces de diablos y las representaciones asociadas a esta festividad.
Las declaraciones difundidas el 21 de octubre reabren el debate sobre las restricciones municipales a las celebraciones privadas y públicas, además de los límites de actuación de las autoridades frente a los ciudadanos.
Las declaraciones proceden de la información difundida por Radio Ñandutí
La amenaza atribuida a Gustavo Penayo fue difundida por Radio Ñandutí el 21 de octubre de 2026.
El material recoge las expresiones del intendente y confirma que la Municipalidad mantiene la prohibición de fiestas y actividades alusivas a Halloween.
La publicación no consigna el nombre del entrevistador ni identifica el programa específico en el que fue pronunciada la amenaza, por lo que esos datos no pueden atribuirse a una persona determinada.
La situación continúa marcada por la postura del intendente de mantener la prohibición y por sus advertencias de que quienes se presenten disfrazados de diablo podrían ser agredidos.

