El euro descendió hasta USD 1,1426 frente al dólar, su nivel más bajo en casi dos meses, mientras los operadores del mercado de opciones aumentaron las coberturas ante la posibilidad de nuevas caídas de la moneda europea. Datos de la Depository Trust & Clearing Corporation (DTCC) muestran que el cambio en las posiciones se aceleró después de la última decisión de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos.
La moneda retrocedía alrededor de 0,2% durante la jornada y se encaminaba a completar su tercer día consecutivo de pérdidas. El movimiento ocurre mientras los mercados incorporan la posibilidad de que las tasas estadounidenses permanezcan más altas, un escenario que aumenta el atractivo relativo del dólar.
El 60% de las posiciones apunta a una baja del euro
Tras la última decisión de la Reserva Federal, aproximadamente 60% del valor nocional de las opciones quedó orientado hacia una depreciación del euro, de acuerdo con los registros de la DTCC. Antes de ese encuentro, las posiciones estaban distribuidas de manera más equilibrada.
También aumentó el tiempo durante el cual los operadores buscan protegerse. El vencimiento promedio ponderado de las posiciones bajistas sobre la moneda europea se extendió más de 10% desde la reunión de la Fed.
Las tasas de Estados Unidos vuelven a pesar sobre el mercado cambiario
El endurecimiento monetario de la Reserva Federal modificó parte del escenario que había favorecido al euro durante meses anteriores. Tasas estadounidenses más elevadas pueden aumentar la demanda por activos denominados en dólares y presionar a otras monedas frente a la divisa estadounidense.
El mercado también observa la diferencia en las perspectivas de crecimiento entre Estados Unidos y otras economías desarrolladas. Estrategas financieros consideran que esa brecha continúa dando respaldo al dólar frente a monedas como el euro.
La energía agrega presión sobre Europa
Los precios elevados de la energía aparecen como otro elemento dentro del movimiento cambiario, debido a su impacto potencial sobre la actividad económica de la eurozona. Ese escenario se mantiene incluso mientras el petróleo atraviesa varias jornadas consecutivas de retroceso.
Desde el Banco Central Europeo también se mantiene abierta la posibilidad de llevar las tasas hacia niveles más restrictivos si las presiones energéticas continúan, agregando otra variable al panorama monetario de la región.
La política europea también entra en las cuentas
A las variables económicas se suman factores políticos dentro de Europa. Francia enfrenta una nueva discusión presupuestaria en un Parlamento fragmentado, mientras Alemania atraviesa movimientos en su escenario político interno.
Pese al aumento de las posiciones bajistas, no todas las proyecciones apuntan a una caída prolongada. Algunos análisis consideran que el euro podría mantenerse dentro de un rango frente al dólar si el crecimiento mundial se sostiene y aparecen nuevos factores que limiten el avance de la moneda estadounidense.

