Directores de instituciones educativas de Asunción y Central denunciaron una reducción cercana al 33% en los fondos de gratuidad correspondientes al año lectivo 2026, mientras una parte del segundo desembolso continúa pendiente. Desde el Sindicato Nacional de Directores señalaron que colegios de distintas zonas del país todavía no recibieron recursos destinados principalmente a gastos de capital.
El atraso afecta la posibilidad de realizar reparaciones menores, comprar mobiliario, adquirir herramientas y cubrir otras necesidades de infraestructura durante la última parte del calendario escolar. El primer pago del año también había sufrido demoras y comenzó a acreditarse recién desde la segunda semana de junio.
Una institución debía recibir más de G. 10 millones
Los registros del Registro Único del Estudiante muestran el caso de una institución con 407 alumnos que debía recibir G. 10.052.900 durante todo el año, tomando como referencia G. 24.700 por estudiante. Sin embargo, la asignación prevista para las dos etapas quedó en G. 6.740.760.
La diferencia alcanza 32,95%, equivalente a más de G. 3,3 millones menos respecto al monto inicialmente calculado para cubrir necesidades operativas de la comunidad educativa.
El segundo desembolso sigue pendiente
En el caso del Colegio Nacional San Pedro Apóstol de Ypané, durante la primera etapa fueron recibidos y rendidos G. 5.051.150. Para la segunda transferencia está previsto un saldo de G. 1.689.610, que todavía no fue acreditado.
Los directores sostienen que la demora complica la planificación de trabajos que deben ejecutarse antes del cierre del año, especialmente porque también existe un plazo para presentar las rendiciones correspondientes.
Los recursos tienen destinos específicos
Los fondos destinados a gastos de capital pueden utilizarse para comprar equipos, tecnología, herramientas y mobiliario, además de financiar intervenciones de infraestructura y otros proyectos dentro de las instituciones.
Las principales dificultades se concentran en el tercer ciclo y la educación media, mientras que el nivel inicial y los primeros ciclos de la educación escolar básica ya recibieron parte de los recursos previstos.

