Equipos del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) y de la Prefectura Naval realizan controles sobre el río Paraná ante el desplazamiento de grandes grupos de bogas y dorados que avanzan desde Ñeembucú hacia aguas arriba como parte de su ciclo de reproducción. El operativo busca reducir las capturas masivas durante esta etapa y permitir que los peces alcancen las áreas donde completarán el desove.
Los peces ya se encuentran en etapa reproductiva
La vigilancia comenzó en la zona de Panchito López, distrito de Yabebyry, y está previsto que se extienda hacia otros sectores del río para acompañar el recorrido de los cardúmenes.
Los ejemplares observados ya portan huevos y se encuentran próximos al periodo de desove, mientras también se acerca la temporada de veda. El desplazamiento depende tanto de las condiciones del río como del comportamiento natural de cada especie durante esta época del año.
La pesca del dorado continúa permitida
Desde el Mades aclararon además que no existe una prohibición total para pescar dorados. La actividad continúa habilitada, aunque las autoridades piden moderación para evitar que los grandes grupos de peces sean capturados mientras avanzan hacia sus sitios de reproducción.
El seguimiento apunta principalmente a que bogas y dorados puedan completar su ciclo reproductivo en el Paraná, manteniendo la renovación de las poblaciones que sostienen la actividad pesquera en la región.

