Se recomienda ventilar los espacios al menos una vez al día, incluso durante el invierno, para permitir el recambio de aire y prevenir la acumulación de dióxido de carbono o monóxido en caso de utilizar sistemas a gas.
El propósito central de esta acción es evitar complicaciones derivadas de cuadros de influenza, que puedan conducir a hospitalizaciones o desenlaces graves, especialmente en personas con factores de riesgo.
Del total nacional, casi el 90% de los casos se vinculan al brote en el oeste de Texas, incluyendo contagios en los estados vecinos como Nuevo México y Oklahoma.