Actualmente, el banco central prevé que la inflación se mantendrá en el objetivo durante su horizonte de política de 24 meses, desacelerándose hasta el 4,5% al final de ese período.
La combinación de la desaceleración económica en China, la posible recesión en Estados Unidos y la subida de tasas en Japón ha generado un efecto dominó en los mercados globales.
La ola de ventas en los segmentos de mayor riesgo del mercado mundial provocó una caída en las acciones, mientras los operadores se refugiaban en la seguridad de los bonos.