De acuerdo con el parte médico difundido, el pontífice presentó una crisis asmática prolongada, lo que llevó a los especialistas a administrar oxígeno para estabilizar su respiración.
Desde su puesta en funcionamiento, la ISS ha sido un centro de investigación en órbita y ha contado con la colaboración de las agencias espaciales de Canadá, Europa, Japón y Rusia.