Según el informe, citado por medios especializados, este ajuste se vincula a las condiciones actuales del mercado local, entre ellas la depreciación del tipo de cambio y el aumento de los rendimientos nominales.
Desde el gobierno israelí se indicó que las operaciones seguirán hasta que se cumplan los objetivos definidos. No se estableció un plazo determinado para el fin de los ataques.