El uso cada vez más extendido de transferencias electrónicas, aplicaciones bancarias, homebanking, pagos con QR y billeteras electrónicas llevó al Banco Central del Paraguay a reforzar una serie de recomendaciones para reducir riesgos al momento de realizar operaciones financieras digitales.
Entre los riesgos señalados aparecen el fraude, la suplantación de identidad, el robo de credenciales y los accesos no autorizados a cuentas o servicios financieros. El organismo sostiene que la protección de los datos personales y financieros depende tanto de los mecanismos aplicados por las entidades como de las prácticas de los propios usuarios.
Contraseñas y códigos no deben compartirse
Una de las principales recomendaciones es mantener protegidas las contraseñas, credenciales de acceso y códigos de verificación, evitando compartirlos con terceros incluso cuando una solicitud aparenta provenir de una entidad financiera.
El BCP también recomienda revisar con atención cualquier pedido de información recibido por mensajes, correos electrónicos u otros canales digitales antes de ingresar datos personales o bancarios.
Los enlaces también deben verificarse antes de ingresar
Otro punto señalado es la necesidad de comprobar la legitimidad de enlaces, mensajes y solicitudes antes de acceder a una plataforma o entregar información. Este tipo de verificación busca reducir el riesgo de ingresar credenciales en páginas falsas o responder a comunicaciones utilizadas para obtener datos financieros.
Mantener los dispositivos y aplicaciones actualizados también figura entre las medidas recomendadas para operar con mayor seguridad en los distintos canales digitales.
La seguridad no depende solamente de los bancos
El Banco Central plantea que la seguridad financiera digital es una responsabilidad compartida. Las entidades financieras deben implementar controles tecnológicos, operativos y de ciberseguridad, mientras que los usuarios deben proteger sus accesos y verificar las operaciones que realizan.
Dentro de sus competencias, el BCP mantiene tareas de regulación y supervisión de los servicios financieros digitales, además de acciones orientadas a fortalecer la seguridad del sistema de pagos.

