Una fuerte tormenta invernal afecta a Nueva York y a varios estados del noreste de Estados Unidos, provocando interrupciones en el transporte aéreo y terrestre, además de cortes de energía en distintos puntos de la región.
El fenómeno, acompañado de intensas nevadas, ráfagas de viento y temperaturas extremas, obligó a declarar estados de emergencia en varias jurisdicciones.
Advertencia sobre el aislamiento de la ciudad
En medio del avance del sistema climático, se advirtió que “nadie va a entrar o salir de la ciudad de Nueva York”, en referencia a los cierres preventivos de accesos, autopistas y puentes.
El pronosticador principal del Centro de Predicción Meteorológica, Brian Hurley, calificó la tormenta como potencialmente paralizante para amplias zonas del noreste.
Por su parte, el alcalde de Nueva York, Eric Adams, y la gobernadora Kathy Hochul informaron sobre medidas extraordinarias para enfrentar el impacto del temporal.
Más de 10.000 vuelos cancelados y transporte restringido
De acuerdo con datos de FlightAware, más de 10.000 vuelos fueron cancelados en Estados Unidos, con mayor concentración en aeropuertos de Nueva York, Boston y Filadelfia.

El sistema de trenes y autobuses registró demoras y suspensiones, mientras que algunas líneas ferroviarias limitaron sus servicios.
Las autoridades desplegaron a más de 100 efectivos de la Guardia Nacional y prepararon más de 2.000 equipos quitanieves para despejar rutas y arterias principales.
Acumulación de nieve y cortes de energía
Las bandas de precipitación dejaron registros de entre 5 y 7 centímetros de nieve por hora, con proyecciones que en algunas áreas podrían superar 18 a 20 pulgadas acumuladas.
Las ráfagas de viento alcanzaron cerca de 80 kilómetros por hora, reduciendo la visibilidad y generando riesgo en la red eléctrica.
Según reportes de monitoreo, más de 225.000 usuarios quedaron sin suministro eléctrico en varios estados durante las primeras horas del lunes.

