El guaraní registra la mayor caída del mundo y la crisis de Ueno Bank amenaza con encarecer las deudas de Paraguay
La crisis financiera de Ueno Bank y la incertidumbre política generada por la renuncia de Santiago Peña comenzaron a reflejarse en los mercados internacionales. El guaraní registró el peor desempeño mundial frente al dólar durante la jornada del jueves 5 de noviembre, mientras los bonos paraguayos también sufrieron presiones que podrían encarecer el financiamiento del país.
De acuerdo con los datos del mercado analizados por Jonathan Fortun, economista sénior del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), la situación podría deteriorar la percepción de los inversionistas sobre Paraguay y obligar al país a ofrecer mayores rendimientos para conseguir financiamiento.
El guaraní pierde alrededor del 4,5% de su valor en una jornada
El impacto más visible se produjo en el mercado cambiario. Durante el jueves 5 de noviembre, la moneda paraguaya perdió aproximadamente 4,5% frente al dólar, que llegó a cotizar cerca de G. 6.470.
El movimiento colocó al guaraní entre las monedas más golpeadas por la incertidumbre, registrando el peor desempeño mundial en esa jornada.
La caída también hizo que la moneda devolviera aproximadamente un tercio de la apreciación acumulada entre abril de 2025 y mediados de octubre de 2026.
Sin embargo, Fortun aclaró que el retroceso había comenzado antes de la crisis bancaria, debido a factores como las elecciones en Brasil y los movimientos estacionales relacionados con la soja.
Los bonos paraguayos ya reflejan el aumento del riesgo
La presión no se limita al dólar. Entre el 30 de octubre y el 5 de noviembre, los diferenciales de los bonos soberanos paraguayos denominados en dólares aumentaron entre 22 y 30 puntos básicos.
Este indicador refleja el rendimiento adicional que los inversionistas exigen para mantener deuda paraguaya frente a referencias consideradas más seguras.
Cuando aumenta esa diferencia, Paraguay podría enfrentar mayores costos para obtener nuevos préstamos o emitir bonos en los mercados internacionales.
Fortun advirtió que la crisis bancaria y política debilitó la percepción de Paraguay como una economía con bajo riesgo institucional dentro de América Latina.
Los depósitos públicos en Ueno Bank representan uno de los mayores riesgos
El IIF considera que las consecuencias económicas de la resolución de Ueno Bank podrían ser manejables, pero advierte sobre la cantidad de recursos estatales comprometidos.
La entidad concentraba aproximadamente 9% de los depósitos del sistema financiero paraguayo y tenía alrededor de tres millones de clientes.
El Fondo de Garantía de Depósitos dispone de aproximadamente USD 1.600 millones, mientras los depósitos cubiertos por la garantía se estiman en USD 850 millones.
La utilización de estos recursos consumiría más de la mitad del fondo disponible.
La principal preocupación se concentra en los depósitos públicos y los grandes depósitos privados que no están completamente cubiertos por la garantía.
Según el análisis del IIF, si el Estado decidiera respaldar los depósitos públicos, el costo podría alcanzar aproximadamente USD 830 millones, equivalentes al 1,3% del producto interno bruto (PIB), antes de descontar posibles recuperaciones.
Una mayor caída del guaraní también podría aumentar el peso de la deuda
Otro factor de preocupación es la composición de la deuda pública paraguaya.
Aproximadamente 88% de la deuda del Gobierno está denominada en moneda extranjera, lo que aumenta su exposición a movimientos del dólar.
Fortun estimó que una depreciación del 10% del guaraní podría incrementar en aproximadamente tres puntos porcentuales del PIB la relación entre deuda y economía.
Esto significa que una caída sostenida de la moneda nacional podría elevar el valor de las obligaciones externas cuando se expresan en guaraníes.
El eventual uso de nueva deuda para recuperar los fondos públicos comprometidos también podría presionar las cuentas fiscales.
El grado de inversión podría quedar bajo presión
La consultora FrontierView, vinculada con Oxford Economics, considera poco probable que la crisis frene de inmediato el crecimiento económico paraguayo.
Sin embargo, advierte que la incertidumbre institucional podría reducir la confianza de los inversionistas, aumentar los costos financieros y demorar decisiones de inversión extranjera.
Paraguay mantiene el grado de inversión otorgado por Moody’s y S&P, mientras Fitch conserva una calificación de BB+.
Fortun señaló que un deterioro fiscal combinado con dificultades en la transición política podría comprometer las perspectivas de calificación.
No obstante, ninguna de estas advertencias significa que Paraguay haya perdido actualmente el grado de inversión.
La economía mantiene indicadores sólidos pese a la crisis
El IIF destacó que Paraguay todavía cuenta con fundamentos económicos favorables.
La economía creció 6,6% durante 2025 y registró una expansión interanual de 5,7% en el primer semestre de 2026.
La inflación interanual de octubre se ubicó en 1,7%, mientras las reservas internacionales netas rondaban los USD 11.200 millones a mediados de ese mes.
El analista financiero Amílcar Ferreira consideró que estos indicadores, junto con la estabilidad económica y la competitividad del país, podrían contribuir a sostener el crecimiento.
Tres factores definirán qué ocurrirá con el dólar y los bonos
El análisis del Instituto de Finanzas Internacionales identifica tres asuntos que serán determinantes durante las próximas semanas:
- La velocidad de devolución de los depósitos garantizados a los clientes de Ueno Bank.
- La distribución de las pérdidas relacionadas con los recursos públicos depositados en la entidad.
- La resolución de la crisis política y la transición presidencial, incluyendo la confianza en la conducción del Banco Central.
Fortun considera que una resolución ordenada podría permitir la estabilización del guaraní y una recuperación parcial de los bonos.
Sin embargo, advierte que Paraguay podría continuar pagando una prima adicional por riesgo institucional hasta que los inversionistas tengan mayor claridad sobre las responsabilidades del colapso bancario y la estabilidad del Gobierno.

