Paraguay redujo la pobreza al 16%, pero casi un millón de personas todavía no gana lo suficiente para cubrir sus necesidades básicas
Paraguay registró una reducción de la pobreza monetaria durante los últimos tres años, acompañada de un aumento de los ingresos familiares. Sin embargo, los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que todavía existen importantes diferencias económicas entre los hogares y que 985.000 personas continuaban viviendo en situación de pobreza en 2025.
Entre 2022 y 2025, la pobreza total pasó del 24,5% al 16% de la población, una disminución de 8,5 puntos porcentuales. Durante el mismo periodo, el ingreso familiar disponible promedio aumentó de G. 5.415.000 a G. 6.864.000 mensuales, equivalente a un crecimiento nominal del 26,8%.
A pesar de estos avances, el principal desafío continúa siendo generar más empleos y mejores salarios para que la reducción de la pobreza pueda sostenerse en el tiempo.
Los ingresos familiares aumentaron G. 1,4 millones en tres años
Los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) muestran una expansión importante de los recursos económicos de las familias.
En 2022, el ingreso familiar disponible promedio rondaba los G. 5.415.000 mensuales.
Para 2025, la cifra alcanzó los G. 6.864.000, una diferencia de aproximadamente G. 1.449.000 por mes.
El incremento representa 26,8% en tres años.
Sin embargo, los valores están expresados en guaraníes corrientes y no descuentan el efecto de la inflación. Por eso, el aumento registrado no significa que el poder de compra de las familias haya mejorado exactamente en ese porcentaje.
Las familias de menores ingresos registraron el mayor crecimiento porcentual
Uno de los resultados más importantes corresponde a los hogares ubicados entre el 20% de menores recursos del país.
En este grupo, el ingreso familiar promedio aumentó de G. 1.500.000 en 2022 a G. 2.296.000 en 2025.
Esto representa un incremento del 53,1%, equivalente a aproximadamente G. 796.000 adicionales por mes.
En contraste, el 20% de familias con mayores ingresos pasó de recibir G. 10.611.000 a G. 13.155.000 mensuales.
Aunque el crecimiento porcentual fue menor, alcanzando 24%, la diferencia en dinero fue considerablemente superior, con G. 2.544.000 adicionales por mes.
Las familias más ricas todavía ganan casi seis veces más
La comparación entre los extremos de la distribución de ingresos muestra una reducción parcial de la desigualdad.
En 2022, el ingreso promedio del grupo de familias más favorecidas era aproximadamente 7,1 veces mayor que el del grupo de menores recursos.
Para 2025, esa relación disminuyó a 5,7 veces.
| Grupo de hogares | Ingreso mensual 2022 | Ingreso mensual 2025 |
|---|---|---|
| 20% de menores ingresos | G. 1.500.000 | G. 2.296.000 |
| 20% de mayores ingresos | G. 10.611.000 | G. 13.155.000 |
La diferencia se redujo, pero continúa siendo significativa.
En términos prácticos, por cada G. 1 millón de ingreso promedio de las familias de menores recursos, las de mayores ingresos reciben aproximadamente G. 5,7 millones.
La desigualdad bajó en las ciudades, pero aumentó en el campo
Los resultados del INE también muestran diferencias importantes entre las zonas urbanas y rurales.
El coeficiente de Gini, utilizado para medir la desigualdad de los ingresos, bajó a nivel nacional de 0,439 en 2024 a 0,431 en 2025.
Sin embargo, la mejora no ocurrió de manera uniforme.
En las ciudades, el indicador descendió de 0,412 a 0,397.
En las zonas rurales, por el contrario, aumentó de 0,484 a 0,502.
Esto significa que la distribución de ingresos mejoró en el área urbana, mientras la desigualdad se profundizó en el sector rural.
El comportamiento refleja que los resultados nacionales pueden ocultar diferencias relevantes entre regiones y actividades económicas.
El 84% del ingreso familiar sigue dependiendo del trabajo
El mercado laboral continúa siendo la principal fuente de recursos económicos de los hogares paraguayos.
Durante 2025, los ingresos provenientes del trabajo representaron el 84,2% del ingreso familiar total, frente al 86,1% registrado en 2022.
Entre los hogares que perciben ingresos laborales, el promedio mensual aumentó de G. 5.156.000 a G. 6.394.000 durante ese periodo.
El incremento nominal fue del 24%.
Estos datos muestran por qué la creación de puestos de trabajo y el aumento de las remuneraciones resultan fundamentales para mantener la reducción de la pobreza.
Sin empleos suficientes y salarios que permitan cubrir las necesidades familiares, la mejora de los ingresos podría ser difícil de sostener.
Jubilaciones, ayudas familiares y alimentación escolar también influyeron
Aunque el trabajo sigue siendo la principal fuente de ingresos, otros componentes aumentaron su participación.
Las jubilaciones y pensiones pasaron de representar el 4,9% al 6% de la estructura de ingresos familiares entre 2022 y 2025.
Entre quienes reciben estos beneficios, el monto promedio mensual aumentó de G. 3.960.000 a G. 5.200.000.
Por su parte, las ayudas familiares provenientes del exterior crecieron de G. 975.000 a G. 1.329.000 mensuales.
También aumentó la valoración de beneficios como la alimentación escolar dentro de los ingresos de los hogares de menores recursos.
El INE realizó ajustes en la forma de contabilizar estos componentes, un aspecto que debe considerarse al interpretar las cifras.
Casi 985.000 personas siguen viviendo por debajo de la línea de pobreza
Pese a la reducción registrada, el 16% de la población paraguaya continuaba en situación de pobreza monetaria durante 2025.
Esto equivale a aproximadamente 985.000 personas que vivían en hogares cuyos ingresos por integrante no alcanzaban para cubrir el costo de la canasta básica de consumo.
La cifra demuestra que el aumento promedio de los ingresos no elimina las dificultades económicas de todos los hogares.
El desafío para los próximos años será convertir el crecimiento económico en empleos formales, salarios más elevados y oportunidades productivas.
Los datos muestran una reducción de la pobreza y de parte de la desigualdad, pero también dejan en evidencia que la estabilidad económica de las familias paraguayas continúa dependiendo principalmente de cuánto pueden ganar trabajando.

