Gobierno quiere reemplazar el gas en 860.000 hogares paraguayos y promete ahorros de hasta G. 1,2 millones al año con cocinas eléctricas
El Gobierno paraguayo prepara un plan para que aproximadamente 860.000 hogares que actualmente cocinan con gas licuado de petróleo (GLP) puedan reemplazar gradualmente sus cocinas por equipos eléctricos o de inducción. La propuesta contempla ahorros de hasta G. 1.223.371 anuales para usuarios de la tarifa social de la ANDE y de casi G. 830.000 al año para familias que pagan la tarifa normal.
El proyecto fue explicado por el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, quien señaló que la transición está diseñada para desarrollarse en cuatro etapas durante aproximadamente 46 meses. Sin embargo, el propio Gobierno reconoce dos obstáculos importantes: el mayor costo inicial de las cocinas eléctricas y la necesidad de mejorar la distribución de energía para evitar interrupciones del servicio.
Hasta G. 1.223.371 de ahorro anual para quienes tienen tarifa social de ANDE
Uno de los principales argumentos del Gobierno para impulsar el cambio es la posibilidad de reducir los gastos de las familias que compran garrafas de gas.
De acuerdo con el estudio presentado, los beneficios económicos estimados serían los siguientes:
| Tipo de usuario | Ahorro anual estimado |
|---|---|
| Tarifa social de ANDE | Hasta G. 1.223.371 |
| Tarifa normal de ANDE | Casi G. 830.000 |
En el caso de los usuarios de la tarifa social, la reducción proyectada equivale a aproximadamente G. 101.948 mensuales.
Para quienes pagan la tarifa normal, el ahorro sería de hasta unos G. 69.167 por mes.
Los valores corresponden a estimaciones y pueden variar dependiendo del precio del gas, la frecuencia de uso de las cocinas y las condiciones de consumo eléctrico.
No se trata de un subsidio que las familias recibirán en efectivo, sino de una posible reducción de gastos al utilizar electricidad en lugar de gas para cocinar.
El Gobierno quiere cambiar la forma de cocinar en 860.000 hogares
La iniciativa está dirigida a aproximadamente 860.000 familias paraguayas que actualmente utilizan GLP.
El viceministro Mauricio Bejarano explicó que el objetivo consiste en aprovechar una mayor proporción de la electricidad generada en Paraguay.
Actualmente, el país importa el gas y otros combustibles derivados del petróleo que consume.
Esto hace que los precios locales puedan verse afectados por situaciones internacionales, como los conflictos en Medio Oriente y la guerra entre Rusia y Ucrania.
El Gobierno considera que utilizar electricidad en más hogares permitiría reducir la dependencia de combustibles importados.
La estrategia también busca aprovechar la producción de energía renovable del país.
Sin embargo, la propuesta no establece una eliminación obligatoria e inmediata de las cocinas a gas.
Las familias podrían pagar las cocinas eléctricas en cuotas dentro de la factura de ANDE
Uno de los principales problemas identificados es el precio de los equipos.
Bejarano reconoció que las cocinas eléctricas y de inducción pueden requerir una inversión inicial superior a la de las cocinas a gas.
Por esa razón, el Gobierno estudia mecanismos que permitan facilitar su adquisición.
Entre las alternativas mencionadas aparecen:
- Créditos blandos para la compra de electrodomésticos.
- Planes de financiación para distribuir el costo en cuotas.
- Posibilidad de incorporar las cuotas a la factura mensual de electricidad.
- Incentivos y capacitaciones para promover el uso eficiente de los equipos.
La posibilidad de pagar las cocinas a través de ANDE forma parte de las alternativas en estudio.
Todavía no se anunciaron precios oficiales de los equipos, montos de financiación, tasas de interés ni fechas de apertura de estos créditos.
El cambio se realizará en cuatro etapas durante aproximadamente 46 meses
El plan contempla un desarrollo progresivo en distintas zonas del país.
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Primera etapa — Gran Asunción y Central
El proyecto comenzaría con hogares de ingresos medios y altos ubicados en Gran Asunción y el departamento Central.
Segunda etapa — Ampliación en Gran Asunción y Central
La siguiente fase incluiría hogares de todos los niveles económicos de esa misma zona.
Tercera etapa — Alto Paraná, Itapúa y Caaguazú
El programa se extendería posteriormente a estos tres departamentos.
Cuarta etapa — Resto de Paraguay
La última fase buscaría incorporar a las demás regiones del territorio nacional.
El Gobierno calcula que el proceso completo podría desarrollarse durante aproximadamente 46 meses, equivalentes a tres años y diez meses.
La duración corresponde a la planificación presentada y no a un calendario de implementación definitiva para cada hogar.
El Gobierno reconoce que los cortes de luz pueden complicar la sustitución del gas
Otro de los puntos más importantes es la calidad del servicio eléctrico.
Bejarano reconoció que el aumento del uso de cocinas eléctricas debe acompañarse con inversiones y mejoras en la red de distribución de ANDE.
El funcionario explicó que las familias necesitan contar con electricidad continua para utilizar sus cocinas con normalidad.
Los cortes de energía representan una dificultad porque, a diferencia de una cocina a gas, un equipo eléctrico depende directamente del suministro.
El viceministro señaló que resulta necesario mejorar la distribución y garantizar condiciones adecuadas para que las familias tengan confianza en el cambio de tecnología.
La estrategia no contempla solamente la adquisición de electrodomésticos, sino también mejoras en la calidad del servicio eléctrico.
Casi la mitad de los hogares utiliza cocinas tradicionales
El estudio presentado por el Gobierno también incluye información sobre los hábitos de cocción de las familias paraguayas.
Bejarano indicó que alrededor del 49% utiliza cocinas tradicionales, mientras que aproximadamente 23% recurre a la leña.
El resto corresponde a otras modalidades, entre ellas las cocinas eléctricas.
El funcionario señaló que este último tipo de equipo se encuentra más extendido en edificios que en viviendas individuales.
Para los hogares que utilizan leña o carbón, el proyecto contempla impulsar alternativas de cocción más eficientes.
Entre ellas aparece la cocina Patapiriri, diseñada para disminuir la cantidad de biomasa necesaria.
Paraguay ya registra un aumento en la compra de cocinas eléctricas
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones presentó algunos indicadores sobre la evolución del consumo energético residencial.
Durante 2023, las importaciones de cocinas eléctricas aumentaron 25%, mientras que las de equipos a gas disminuyeron 5%.
Ese mismo año:
- El consumo eléctrico residencial creció 5,9%.
- Las ventas de gas licuado de petróleo disminuyeron 1,49%.
Estos datos muestran movimientos diferentes en el consumo y la adquisición de equipos.
Sin embargo, no permiten afirmar por sí solos que todos los hogares que compraron cocinas eléctricas hayan abandonado definitivamente el uso del gas.
Japón y el BID acompañan el proyecto de transición energética
La estrategia de sustitución gradual es desarrollada mediante cooperación con Japón.
El trabajo contempla campañas de eficiencia energética, capacitaciones e incentivos para facilitar el cambio.
También incluye revisiones de normas técnicas y mejoras en la infraestructura eléctrica.
Además, el programa cuenta con apoyo técnico y financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El objetivo es promover un mayor aprovechamiento de la electricidad renovable generada en Paraguay y reducir la dependencia de combustibles importados.
La iniciativa también contempla disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la utilización de combustibles.
El cambio podría abaratar la cocina diaria pero todavía hay gastos pendientes
La propuesta del Gobierno presenta un ahorro potencial importante para las familias.
Para los usuarios de tarifa normal, el estudio estima una reducción de gastos de casi G. 830.000 por año.
En los hogares beneficiados con la tarifa social, el ahorro podría alcanzar G. 1.223.371 anuales.
Sin embargo, estos cálculos deberán considerarse junto con el costo de comprar una cocina eléctrica, las posibles adecuaciones de las instalaciones domésticas y el consumo real de cada familia.
La información presentada no establece cuánto costará la adquisición de los equipos ni si todos los hogares podrán acceder a financiación.
Por lo tanto, el ahorro operativo estimado no significa necesariamente que la inversión inicial pueda recuperarse inmediatamente.
Las cocinas a gas no serán prohibidas y el plan todavía debe implementarse
La iniciativa busca que aproximadamente 860.000 hogares sustituyan gradualmente el gas por cocinas eléctricas y de inducción.
El proyecto plantea un desarrollo de 46 meses, comenzando por Gran Asunción y Central, y extendiéndose posteriormente al resto del país.
El Gobierno estima ahorros anuales de hasta G. 1,2 millones para usuarios de tarifa social, pero reconoce que el éxito de la propuesta dependerá de facilitar la compra de los electrodomésticos y mejorar la calidad del suministro eléctrico.
No se anunció una prohibición de las cocinas a gas, una obligación general de reemplazarlas ni una fecha límite para dejar de utilizarlas.
La propuesta continúa enfocada en incentivar el cambio mediante financiación, capacitación y mejoras en la infraestructura energética.

