Netanyahu se juega el Gobierno de Israel y necesita 61 bancas para seguir en el poder mientras Trump respalda una nueva ofensiva contra Irán
Benjamín Netanyahu enfrenta este martes 27 de octubre de 2026 una elección parlamentaria que puede definir su continuidad como primer ministro de Israel. En medio de las tensiones militares con Irán, las consecuencias de la guerra en Gaza y los cuestionamientos por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, el mandatario busca reunir una mayoría de 61 bancas en un Parlamento integrado por 120 escaños.
La votación se desarrolla con el respaldo público del presidente estadounidense Donald Trump, quien pidió apoyar a Netanyahu y defendió la continuidad de la estrategia militar contra Irán. Sin embargo, la oposición, encabezada por el exjefe del Ejército Gadi Eisenkot, intenta reunir una coalición capaz de desplazar al actual mandatario. Ninguno de los dos bloques llega a la elección con una mayoría parlamentaria asegurada.
Israel necesita 61 diputados para definir quién será el próximo primer ministro
Las elecciones israelíes no funcionan como una votación presidencial directa.
Los ciudadanos eligen a los integrantes de la Knesset, el Parlamento de Israel, que cuenta con 120 bancas.
Para formar un Gobierno se necesita reunir el apoyo de al menos 61 legisladores.
Esto significa que obtener la mayor cantidad de escaños como partido individual no garantiza automáticamente la continuidad de Netanyahu ni la llegada de Eisenkot al poder.
Las diferentes organizaciones políticas deberán negociar acuerdos para construir una mayoría parlamentaria.
Hasta la víspera de los comicios, tanto el oficialismo como la oposición reconocían la posibilidad de que el resultado no permitiera anunciar rápidamente quién gobernará el país.
Netanyahu enfrenta a un exjefe del Ejército que reunió a distintos sectores políticos
El principal rival del actual primer ministro es Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel y dirigente del partido Yashar!.
Eisenkot encabeza una alianza opositora que reúne a organizaciones con posiciones políticas diferentes.
Entre ellas aparecen:
- Yashar!, liderado por Gadi Eisenkot.
- Beyachad, coalición vinculada con Naftali Bennett y Yair Lapid.
- Yisrael Beiteinu, encabezado por Avigdor Lieberman.
- Los Demócratas, sector político dirigido por Yair Golan.
Aunque estas agrupaciones mantienen diferencias ideológicas, coinciden en buscar un cambio en la conducción del Gobierno.
El bloque también plantea revisar las responsabilidades políticas y militares relacionadas con los acontecimientos del 7 de octubre de 2023.
Las encuestas mostraban a los dos bloques lejos de una mayoría segura
Las últimas mediciones electorales difundidas antes de la votación reflejaban un escenario fragmentado.
Los sondeos de las principales cadenas de televisión israelíes situaban al bloque opositor encabezado por Eisenkot entre 52 y 56 bancas, mientras que los aliados de Netanyahu aparecían alrededor de 50 escaños.
| Bloque | Proyección previa |
|---|---|
| Oposición encabezada por Eisenkot | 52 a 56 bancas |
| Bloque de Netanyahu | Alrededor de 50 bancas |
| Mayoría necesaria | 61 bancas |
Estas cifras son proyecciones de encuestas anteriores a la elección, no resultados oficiales.
La distribución definitiva dependerá de los votos que reciban los partidos y de las agrupaciones que consigan representación parlamentaria.
Por eso, las negociaciones posteriores a la votación pueden resultar tan importantes como el recuento.
Trump apoya a Netanyahu y plantea continuar la presión militar sobre Irán
Uno de los elementos internacionales más importantes de esta elección es el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump.
Durante la última semana, el mandatario publicó en dos ocasiones mensajes favorables a Netanyahu a través de Truth Social.
Trump destacó el papel del primer ministro israelí durante los conflictos militares y pidió a los electores respaldarlo.
El presidente estadounidense también manifestó su intención de continuar la operación estratégica contra Irán.
El respaldo ocurre en medio de la tensión por el programa nuclear iraní y la posibilidad de nuevas confrontaciones militares.
Sin embargo, el apoyo político estadounidense no garantiza una mayoría parlamentaria para Netanyahu.
El Gobierno israelí advierte que Irán todavía representa una amenaza
La política frente a Irán constituye una de las principales diferencias entre los sectores que participan en la elección.
El ministro israelí de Asuntos de la Diáspora, Amichai Chikli, defendió la estrategia militar de Netanyahu y sostuvo que las operaciones realizadas debilitaron las capacidades de Irán y de organizaciones como Hezbolá y Hamás.
Chikli afirmó que, aunque considera que esas capacidades sufrieron retrocesos, la amenaza no ha desaparecido completamente.
También advirtió sobre la posibilidad de que Teherán retome actividades relacionadas con el desarrollo de armas nucleares o impulse nuevos ataques contra Israel.
Estas declaraciones representan la evaluación del Gobierno israelí sobre la situación militar y no una confirmación independiente de que Irán haya decidido ejecutar nuevas operaciones.
La oposición propone otra estrategia de seguridad para Israel
Los dirigentes opositores también consideran prioritario enfrentar las amenazas de Irán y de las organizaciones armadas que operan en la región.
Sin embargo, plantean diferencias respecto de la conducción política y militar del actual Gobierno.
Lianne Pollack-David, asesora de estrategia internacional de Gadi Eisenkot, señaló que un eventual Gobierno opositor buscaría avanzar en la aplicación del plan regional presentado por Donald Trump.
La propuesta contempla medidas para impedir que Hamás vuelva a controlar Gaza, fortalecer las condiciones de seguridad y coordinar acciones con socios internacionales.
La asesora sostuvo que el actual Gobierno israelí ha dificultado determinados aspectos de esa estrategia.
Se trata de una crítica expresada por la oposición, mientras que los representantes de Netanyahu defienden las operaciones militares realizadas durante su administración.
Los ataques del 7 de octubre de 2023 siguen marcando la campaña electoral
La elección se celebra tres años después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, que provocaron una profunda crisis de seguridad en Israel y desencadenaron la guerra en Gaza.
La oposición cuestiona la responsabilidad política del Gobierno de Netanyahu en las fallas de seguridad que permitieron los ataques.
Lianne Pollack-David afirmó que varios altos mandos de seguridad asumieron responsabilidades y dejaron sus cargos, mientras cuestionó que el primer ministro no haya seguido el mismo camino.
El bloque de Eisenkot anunció que, si consigue formar Gobierno, una de sus primeras decisiones será impulsar una comisión estatal de investigación para determinar qué ocurrió antes y durante los ataques.
Netanyahu, por su parte, ha defendido la actuación de su Gobierno durante la guerra y continúa rechazando las críticas de sus adversarios políticos.
La guerra en Gaza también forma parte del debate sobre el futuro de Netanyahu
Además de las responsabilidades por los ataques de 2023, la campaña se desarrolla bajo las consecuencias humanitarias y políticas de la ofensiva israelí en Gaza.
La gestión del conflicto generó cuestionamientos internacionales y divisiones dentro de la sociedad israelí.
Los dirigentes opositores consideran que el país necesita revisar su estrategia para lograr condiciones de seguridad sostenibles.
El oficialismo defiende que las operaciones militares permitieron debilitar a Hamás y a otros grupos armados.
Las diferencias alcanzan cuestiones relacionadas con la seguridad, el futuro de Gaza y las relaciones de Israel con otros países.
La elección determinará qué fuerzas parlamentarias tendrán capacidad para influir en esas decisiones durante el próximo periodo.
Los partidos ultraortodoxos y árabes pueden resultar decisivos para formar Gobierno
Uno de los aspectos centrales del resultado será la cantidad de bancas que obtengan los partidos más pequeños.
Netanyahu cuenta tradicionalmente con el respaldo de sectores ultraortodoxos como Shas y Judaísmo Unido de la Torá, además de formaciones nacionalistas y religiosas.
Entre sus aliados figuran los sectores encabezados por Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich.
Por otra parte, los partidos de representación árabe, entre ellos Ra’am y la Lista Conjunta, podrían adquirir importancia durante las negociaciones.
Su respaldo parlamentario podría modificar las posibilidades de los principales bloques, aunque existen diferencias políticas sobre la participación de estas organizaciones en un eventual Gobierno.
La distribución final de los escaños determinará qué acuerdos resultan necesarios.
Isaac Herzog tendrá un papel central después del recuento electoral
Una vez conocidos los resultados, el presidente de Israel, Isaac Herzog, deberá consultar a los partidos y evaluar qué dirigente cuenta con mayores posibilidades de obtener respaldo parlamentario.
Posteriormente, encargará la formación de Gobierno al candidato que considere capaz de reunir los apoyos necesarios.
Esto significa que el vencedor político no se determina únicamente por el número de votos recibidos por cada partido.
La designación del próximo primer ministro dependerá también de la capacidad para formar una coalición.
Si los bloques no consiguen llegar a los 61 legisladores, el país podría enfrentar negociaciones prolongadas e incluso nuevas dificultades para constituir un Ejecutivo.
La elección puede cambiar el liderazgo de Israel, pero todavía no hay un resultado definido
Netanyahu llega a estos comicios después de varios años de conflictos militares, tensiones diplomáticas y cuestionamientos internos.
Su permanencia en el cargo depende de reunir una coalición parlamentaria suficiente para conservar el Gobierno.
Eisenkot, por su parte, encabeza una oposición que intenta construir una alternativa a partir de partidos con diferentes posiciones políticas.
Los 120 escaños de la Knesset, la mayoría necesaria de 61 bancas y el papel de los partidos pequeños serán determinantes para la formación del próximo Gobierno.
Al momento de la información publicada durante la jornada electoral del 27 de octubre de 2026, todavía no existía un resultado definitivo que permitiera confirmar la continuidad de Netanyahu o su reemplazo.

