S&P Global Ratings ha actualizado la perspectiva a largo plazo de Honduras de estable a negativa, manteniendo las calificaciones crediticias soberanas en ‘BB-‘ para el corto y largo plazo.
La agencia citó rigideces monetarias y la limitada flexibilidad del tipo de cambio como factores clave en su decisión, según el comunicado oficial de S&P Global.
Factores que influyen en la revisión
La agencia señaló que los montos vendidos en las subastas diarias solo satisfacen aproximadamente el 40% de la demanda de dólares, lo que resalta la escasez de divisas en la economía hondureña.
Además, la intervención del Banco Central de Honduras (BCH) en el mercado de divisas y el pequeño tamaño de los mercados de capital limitan la efectividad de la política monetaria del país.

Impacto en el perfil económico
S&P Global advirtió que las rigideces monetarias y el tipo de cambio podrían afectar negativamente el perfil externo de Honduras, disminuir la confianza de los inversores y reducir las perspectivas de crecimiento económico.
En un escenario bajista, la agencia indicó la posibilidad de una rebaja de calificaciones en los próximos seis a doce meses si el acceso al financiamiento externo continúa siendo limitado.
Condiciones para una perspectiva mejor
Por otro lado, la perspectiva podría mantenerse estable si se logran avances en las políticas monetaria y cambiaria, generando financiamiento externo adicional de acreedores oficiales y comerciales.
La implementación efectiva de reformas financieras y un mayor crecimiento del PIB también podrían contribuir a una mejora en la perspectiva económica.
Situación fiscal y reservas internacionales
Honduras mantiene déficits fiscales y niveles de deuda moderados, con la mayor parte de la deuda soberana proveniente de fuentes oficiales.

Las reservas internacionales netas disminuyeron a US$6.800 millones en septiembre de 2024, desde USD 8.400 millones en diciembre de 2022. Se espera que los déficits en cuenta corriente se estabilicen alrededor del 3,3% del PIB entre 2025 y 2027.
Clima de inversión y desafíos políticos
La polarización política y la incertidumbre electoral limitan la capacidad del gobierno para aprobar reformas económicas antes de las elecciones de noviembre de 2025.
La falta de avance en la Ley de Justicia Tributaria y la incertidumbre sobre las Zonas Económicas Especiales (ZEDE) han generado preocupaciones sobre el estado de derecho y podrían disuadir la inversión privada.

