El Ministerio de Salud Pública plantea reforzar los controles sobre los médicos luego del acuerdo que establece un reajuste de G. 2.000.000 por cada vínculo de 12 horas para más de 12.000 profesionales. Durante la presentación ante la Comisión Bicameral de Presupuesto se cuestionó expresamente que un médico simplemente marque su entrada y luego se limite a tomar tereré, sin que exista un seguimiento concreto de lo que hizo durante su jornada.
No bastará con marcar y permanecer en el servicio
El planteamiento es que la marcación de entrada y salida deje de ser el único elemento de control. Salud pretende que cada jefe de servicio informe mensualmente qué tareas realizó cada profesional, cuántos pacientes atendió y cuál fue su nivel de actividad.
La idea expresada desde la cartera sanitaria es que “no sirve ir a marcar y tomar tereré” si no existe producción comprobable durante el horario laboral.
Cada médico deberá mostrar qué hizo durante el mes
Los jefes de servicio tendrán que presentar informes mensuales de producción, de manera que quede documentado qué trabajo realizó cada médico dentro del hospital.
El nuevo esquema apunta a vincular la asistencia con resultados concretos y no únicamente con la presencia registrada mediante el sistema de marcación.
Algunos médicos podrían superar los G. 20 millones
Con el reajuste acordado, existen profesionales que podrían percibir más de G. 20 millones, dependiendo de la cantidad de vínculos laborales que mantengan dentro del sistema público.
El aumento de G. 2 millones por cada vínculo de 12 horas alcanzará a más de 12.000 médicos, mientras Salud prepara mecanismos adicionales para verificar el cumplimiento efectivo de las jornadas.
También se busca reducir los traslados entre hospitales
Otro de los puntos planteados es que los médicos puedan concentrar su carga horaria en un solo establecimiento, evitando que tengan que trasladarse continuamente entre varios hospitales para completar diferentes vínculos.
La intención es disminuir la figura del denominado “médico taxista” y acompañar el reajuste salarial con una reorganización del trabajo dentro del sistema público.

