El río Paraná aumentó 50 centímetros en apenas 24 horas y alcanzó una altura de 3,10 metros en el puerto de Ayolas, aguas abajo de la represa de Yacyretá. El Centro de Operaciones de Emergencia de Ayolas (COE), utilizando datos de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), informó que el nivel actual está por encima del promedio habitual de 1,80 metros, aunque todavía permanece debajo de las cotas consideradas de riesgo.
La altura podría llegar a 3,40 metros entre domingo y lunes
Las proyecciones hidrológicas indican que el Paraná continuará aumentando durante los próximos días. Para este sábado se estima una altura de entre 3,20 y 3,30 metros, mientras que entre el domingo y el lunes podría alcanzar aproximadamente 3,40 metros.
En Ayolas, el nivel de alerta está fijado en 4,20 metros y la cota de inundabilidad en 4,50 metros, por lo que los registros actuales todavía se mantienen por debajo de esos valores.
El caudal hacia Yacyretá también seguirá aumentando
El volumen de agua que llega a la represa de Yacyretá se encuentra actualmente alrededor de 18.700 metros cúbicos por segundo. Las previsiones apuntan a que podría subir hasta un rango de 19.400 a 20.000 metros cúbicos por segundo durante los próximos días.
La evolución dependerá principalmente de las lluvias y de las descargas realizadas por las centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba, por lo que los cálculos pueden modificarse conforme cambien esas condiciones.
El Paraná ya había registrado otra crecida en septiembre
Entre el 14 y el 19 de septiembre, el río pasó de 2,60 a 3,67 metros, en un periodo de aumento sostenido que generó preocupación en sectores ribereños de Ayolas. Posteriormente, el nivel comenzó a disminuir hasta moverse nuevamente dentro de un rango aproximado de 2,90 a 3,10 metros.
Durante aquella crecida se reportaron impactos en animales, huertas y plantaciones, principalmente en zonas cercanas al río.
El Niño mantiene la atención puesta en los próximos meses
Técnicos de la EBY señalaron que el mayor impacto asociado al fenómeno El Niño podría concentrarse entre octubre y diciembre, un periodo en el que podrían darse lluvias intensas y nuevos incrementos de los caudales del Paraná.

