Fitch Ratings decidió mantener a Paraguay en BB+ con perspectiva positiva, dejando nuevamente al país un escalón por debajo del grado de inversión dentro de su escala. La calificadora reconoce el crecimiento económico, el bajo nivel de deuda y la estabilidad macroeconómica, pero mantiene reparos sobre las cuentas fiscales, los atrasos de pagos y la calidad institucional, puntos también recogidos por organismos oficiales en su análisis de la decisión.
El crecimiento no alcanzó para subir la nota
La economía paraguaya mantiene un ritmo de expansión superior al de varios países con calificación similar. El PIB real creció 6,6% en 2025 y para 2026 se proyecta una expansión de 4,5%, por encima de la mediana de países ubicados en la categoría BB.
A pesar de ese desempeño, Fitch optó por no mover la calificación soberana. La agencia considera que todavía existen elementos estructurales y fiscales que limitan una mejora inmediata.
Los atrasos de pagos siguen pesando
Uno de los puntos que permanece bajo observación es la situación fiscal. Fitch menciona los atrasos en pagos a proveedores del Estado y la necesidad de sostener una trayectoria más clara hacia los límites establecidos por la Ley de Responsabilidad Fiscal.
La persistencia de estos compromisos pendientes puede afectar la percepción sobre la capacidad del Gobierno para ordenar sus cuentas y mantener una disciplina fiscal constante en el tiempo.
La deuda es baja, pero no resuelve todo
Paraguay mantiene una deuda pública relativamente reducida frente a otros países con una calificación similar. La deuda de la Administración Central se ubicó en torno al 36,1% del PIB en 2025, mientras la mediana de los países BB supera el 50%.
Sin embargo, el bajo endeudamiento por sí solo no fue suficiente para lograr el ascenso de categoría, ya que Fitch también evalúa otros factores vinculados con gobernanza, institucionalidad y cumplimiento fiscal.
Las instituciones siguen siendo un punto débil
La calificadora continúa señalando debilidades relacionadas con calidad institucional, Estado de derecho y control de la corrupción, aspectos que siguen limitando el perfil crediticio del país.
Para avanzar hacia el grado de inversión, Fitch plantea como condiciones una consolidación fiscal más firme, menor acumulación de atrasos, estabilidad de la deuda y mejoras sostenidas en las instituciones públicas.
Paraguay ya tiene grado de inversión con dos agencias
Paraguay cuenta actualmente con grado de inversión de Moody’s y S&P Global Ratings, mientras Fitch continúa manteniéndolo en BB+.
Esto significa que el país todavía necesita una mejora adicional dentro de la escala de Fitch para completar el grado de inversión con las tres principales calificadoras internacionales.

