
En el contexto de la escalada en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos afirmó que su país “borró del mapa” a Irán y que su estructura de liderazgo y capacidad naval quedaron fuera de operación, según declaraciones difundidas en el marco del conflicto regional.
Las afirmaciones se dieron mientras continúan los enfrentamientos entre fuerzas vinculadas a Israel e Irán en distintos puntos de la región.
Durante las últimas horas se registraron nuevos bombardeos en ciudades como Beirut y Teherán, mientras desde territorio iraní se lanzaron proyectiles hacia bases estadounidenses y zonas urbanas en Israel, incluyendo Tel Aviv y Haifa.
El intercambio de acciones mantiene activa la tensión en varios puntos estratégicos.
Desde Estados Unidos se indicó que la operación conjunta con Israel apunta a reducir la capacidad de misiles, afectar la industria de defensa y evitar el desarrollo de armamento nuclear.
También se mencionó la intención de limitar la operatividad de las fuerzas aéreas y navales iraníes.

El conflicto se desarrolla en paralelo a una situación de incertidumbre en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global.
En ese contexto, se reportaron restricciones en el tránsito marítimo vinculadas al escenario bélico.
Autoridades estadounidenses autorizaron de forma temporal operaciones relacionadas con petróleo iraní en tránsito marítimo.
Sin embargo, desde Irán se indicó que no existen excedentes disponibles para su comercialización en los mercados internacionales.
Desde el ámbito militar iraní se emitieron advertencias a Emiratos Árabes Unidos sobre el uso de su territorio para eventuales operaciones en zonas en disputa cercanas al Golfo.