
Según información difundida por el Ministerio de Economía y Finanzas, el principal foco de preocupación sobre la Caja Fiscal está puesto en la velocidad con la que se amplía el déficit, que podría incrementarse en torno a USD 100 millones por año si no se introducen cambios en el sistema vigente.
El tema fue abordado en una reunión con la Comisión Permanente del Congreso, en el marco del análisis del proyecto de ley en estudio.
El planteo oficial advierte que el problema no se limita al nivel actual del desequilibrio, sino a su proyección en el tiempo.
Actualmente, la Caja Fiscal registra un déficit cercano a USD 380 millones.
De mantenerse las condiciones actuales, el monto podría escalar a USD 500 millones, luego a USD 600 millones, y continuar en aumento en los años siguientes.
Esta dinámica es señalada como uno de los factores centrales que impulsan la discusión legislativa en torno al sistema jubilatorio del sector público.
Dentro del diagnóstico expuesto, se menciona la estructura de funcionamiento de las cajas solidarias.
El esquema vigente contempla aportes durante aproximadamente 30 años, con el pago de jubilaciones que pueden extenderse por un período similar, bajo reglas que permiten acceder al beneficio sin una edad mínima obligatoria en algunos regímenes.
Este diseño es considerado uno de los elementos que inciden en la acumulación del déficit.
En caso de aprobarse la propuesta en análisis, se estima que el déficit anual podría reducirse entre 50% y 60%, aunque sin alcanzar una solución inmediata ni definitiva.
El objetivo principal sería frenar el ritmo de deterioro y evitar que el desequilibrio continúe creciendo de forma acelerada con el paso del tiempo.

Otro de los puntos centrales del debate está vinculado a la ausencia de una edad mínima de retiro en determinados sectores.
Desde el área económica se sostiene que, aun con aumentos en los aportes del Estado o de los trabajadores, el sistema no lograría sostenerse si no se introducen ajustes en este aspecto.
En relación con los derechos adquiridos, se aclaró que las personas que ya se encuentran jubiladas continuarán bajo las reglas actuales.
Las jubilaciones promedio de los regímenes con mayores dificultades se ubican por debajo de 10 millones de guaraníes, lo que descarta que el nivel de los haberes sea el origen principal del problema financiero.