
El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, expuso su hoja de ruta para impulsar cambios en la estructura productiva del país durante declaraciones públicas realizadas tras asumir el cargo.
Según lo señalado en esa intervención, el objetivo central es avanzar hacia una mayor industrialización y ampliar la base agrícola con nuevos rubros.
Riquelme asumió recientemente la conducción de la cartera en reemplazo de su antecesor, quien pasó a ocupar funciones dentro del Poder Ejecutivo.
Durante su exposición, el ministro indicó que Paraguay mantiene un déficit cercano a los 3.000 millones de dólares anuales en la balanza de bienes manufacturados dentro del Mercosur.
Explicó que la intención es fortalecer la producción local para reducir esa brecha, aumentar el valor agregado y ampliar el acceso a mercados externos más competitivos.
También mencionó que el país cuenta con condiciones como disponibilidad de energía, población joven e incentivos tributarios, aunque remarcó que se requiere coordinación entre instituciones para avanzar en la agenda productiva.
El plan presentado por Marco Riquelme incluye promover esquemas de cooperación entre productores e incorporar cultivos alternativos con potencial de exportación.
Como antecedente, citó el caso del ají picante producido en Guayaibí, departamento de San Pedro, cuya industrialización permitió comercializar pasta en mercados internacionales.
La estrategia busca replicar experiencias similares en otras zonas del país mediante acompañamiento técnico y apertura de canales comerciales.
En su exposición fue enfático al señalar que “No hay revolución industrial sin energía eléctrica”, al referirse a la necesidad de garantizar acceso eficiente y continuo a este recurso.
Reconoció que, si bien Paraguay dispone de generación eléctrica, existen desafíos vinculados a infraestructura y distribución que deben atenderse para sostener un proceso de expansión industrial.