
Según informó el Gobierno del Paraguay, la puesta en marcha del marco regulatorio para el mercado de créditos de carbono ya permitió concretar inversiones por más de USD 10 millones en el Chaco, además de la ampliación de procesos de certificación ambiental sobre una extensa superficie del territorio.
La información fue difundida tras una reunión de trabajo oficial en la que se revisaron avances y prioridades de la agenda ambiental vinculada al desarrollo sostenible y a la atracción de capitales.
La reglamentación del mercado de carbono abrió un nuevo esquema para la generación y comercialización de certificados ambientales.
En ese contexto, ya se registran inversiones superiores a USD 10 millones, concentradas principalmente en la región del Chaco.
Además, se encuentran en curso procesos de certificación que abarcan más de 400.000 hectáreas.
El esquema en desarrollo apunta a asegurar la trazabilidad, calidad y transparencia de los créditos de carbono emitidos.
Estos elementos forman parte de los requisitos aplicados para validar proyectos y facilitar su inserción en mercados internacionales.

Dentro de la agenda ambiental también se mencionó el trabajo conjunto con entidades binacionales vinculadas a la gestión energética.
Estas acciones buscan fortalecer el capital ambiental del país y acompañar proyectos relacionados con energías limpias, como instalaciones solares, sistemas fotovoltaicos y desarrollos asociados al hidrógeno verde.
Otro de los ejes abordados fue el fortalecimiento de las áreas silvestres protegidas administradas por el Estado.
Actualmente, estas áreas abarcan 2,4 millones de hectáreas, donde se avanzan inversiones en infraestructura, logística, investigación y comunicación.
El objetivo operativo es consolidar estos espacios como zonas destinadas a conservación, investigación científica y uso recreativo.
La estrategia oficial combina la expansión del mercado de carbono con políticas orientadas al desarrollo económico.