
El Banco Central del Paraguay (BCP) actualizó sus estimaciones en el Informe de Política Monetaria de junio de 2026 y elevó de 4,2% a 4,5% la previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto para este año. El ajuste está relacionado principalmente con una mayor producción agrícola, encabezada por una cosecha récord de soja.
Al mismo tiempo, la banca matriz redujo de 3,5% a 3,3% su cálculo de inflación para el cierre del año, debido a que los precios de varios bienes no energéticos avanzaron por debajo de lo anticipado.
El crecimiento esperado para el sector primario pasó de 3,1% a 3,8%. Dentro de este grupo, la proyección para la agricultura subió de 3,2% a 4,7%, apoyada en el volumen previsto para la producción de soja.
La ganadería tuvo un ajuste en sentido contrario. Su estimación bajó de 1,8% a 0,1%, debido a un menor nivel de faenamiento relacionado con la retención de vientres para recomponer el hato bovino.
El BCP aumentó de 4,1% a 4,6% la proyección de crecimiento del sector secundario. El cambio contempla una mayor fabricación de aceites y productos químicos, además de un incremento en la generación y distribución de energía eléctrica.
Para la construcción, la previsión permanece en 3,5%. La estimación correspondiente a los servicios tuvo una modificación menor y pasó de 4,5% a 4,6%, impulsada por el comercio y el transporte vinculado a la actividad agrícola.

El crecimiento proyectado para el consumo privado fue ajustado de 4,2% a 4,3%, en línea con el movimiento registrado en distintos sectores de la economía.
Las exportaciones pasarían de crecer 2,6% a 3,5%, respaldadas por una mayor producción agrícola y por los envíos de aceites y productos químicos. Las importaciones también fueron corregidas de 1,2% a 1,4%.
La estimación de inflación para diciembre fue reducida de 3,5% a 3,3%. El BCP explicó que los precios de los bienes no energéticos, especialmente los productos no alimenticios, tuvieron un comportamiento menor al calculado previamente.
La inflación subyacente, que excluye algunos precios con mayores variaciones, también fue revisada de 3,1% a 2,8%. Para 2027, la institución mantiene la expectativa de que el indicador vuelva hacia la meta del 3,5%.
El informe menciona riesgos externos que podrían modificar las previsiones, entre ellos una escalada del conflicto en Medio Oriente que afecte el suministro internacional de petróleo y genere cambios en los precios de la energía.
También se contemplan posibles eventos climáticos que reduzcan la producción agrícola o presionen los precios de los alimentos. Una desaceleración más marcada de la economía mundial podría afectar el valor de las materias primas y la demanda de productos paraguayos.
En este escenario, el Comité de Política Monetaria mantuvo la tasa de política monetaria en 5,50%, mientras continúa observando la actividad económica, la inflación y el efecto del aumento de los combustibles.