
Durante el tercer informe de gestión presentado ante el Congreso Nacional, el Poder Ejecutivo sostuvo, con cifras atribuidas al Banco Mundial, que Paraguay atraviesa uno de sus periodos económicos más destacados. Entre los principales datos mencionados aparecen un crecimiento del producto interno bruto del 6,6% durante 2025, una mayor llegada de inversiones y una reducción del riesgo país.
El reporte señala que la economía paraguaya completó tres años consecutivos con una expansión superior al 4%. Para 2026, la proyección presentada ubica el crecimiento en 4,2%, lo que permitiría alcanzar cuatro años seguidos por encima de ese nivel.
De acuerdo con las cifras expuestas ante el Legislativo, el aumento del 6,6% registrado en 2025 fue el más elevado de los últimos 12 años y representó alrededor de tres veces el promedio observado en la región.
El informe también indicó que Paraguay no mantenía tres años consecutivos de crecimiento superior al 4% desde el periodo comprendido entre 2006 y 2008, cuando varios países de la región atravesaban un ciclo de altos precios de materias primas.
El Ejecutivo comparó este desempeño con el periodo de construcción de Itaipú y afirmó que el promedio económico nacional volvió a tomar impulso después de los resultados registrados entre 2018 y 2022, años en los que el crecimiento medio habría sido del 1,2%.

Durante la presentación se citó al Banco Mundial, organismo que ubicó a Paraguay como el país sudamericano con mayor crecimiento acumulado entre 1960 y 2024. La expansión mencionada para ese periodo fue del 1.520%.
Además del crecimiento del PIB, el documento destacó el volumen de inversiones nacionales y extranjeras, el tamaño alcanzado por la economía, la ampliación de la clase media y la cantidad de personas que salieron de la pobreza.
Estas afirmaciones fueron incluidas dentro del balance económico y social presentado por el Gobierno ante ambas cámaras del Congreso.
Otro de los puntos incluidos fue la calificación otorgada por Standard & Poor’s en diciembre de 2025, cuando Paraguay recibió su segundo grado de inversión.
El Ejecutivo relacionó esta calificación con la estabilidad política, el trabajo coordinado entre el Congreso y el Poder Ejecutivo, y la continuidad de las políticas económicas.