
Durante una intervención en Hungría, en el marco de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), se señaló que Argentina podría posicionarse como proveedor de energía para el mercado europeo.
El planteo incluyó referencias al potencial de producción y a la posibilidad de ampliar exportaciones en los próximos años.
En la exposición se indicó que el país podría alcanzar exportaciones superiores a USD 30.000 millones anuales hacia 2030 en el sector energético.
Este escenario se vinculó con el desarrollo de recursos y con el interés de mercados externos en diversificar sus fuentes de abastecimiento.
En el discurso se mencionó que Europa ha buscado durante años reducir su dependencia energética, lo que abre oportunidades para nuevos proveedores.
En ese contexto, Argentina fue presentada como una alternativa con capacidad de respuesta en el mediano plazo.

Durante la misma participación también se abordaron conceptos vinculados a la toma de decisiones gubernamentales, mencionando variables como la moral, la eficiencia económica y la utilidad política.
Asimismo, se hicieron referencias a la situación de las economías occidentales y a los desafíos en materia de crecimiento.
En la jornada se desarrollaron reuniones con autoridades del país anfitrión, donde se trató la posibilidad de ampliar vínculos económicos y comerciales.
Además, se mencionó el acuerdo entre MERCOSUR y la Unión Europea como un marco que podría facilitar el intercambio entre regiones.