
Microsoft prepara un aumento considerable en la fabricación de sus propios procesadores para inteligencia artificial y ya mantuvo conversaciones con Taiwan Semiconductor Manufacturing Co.
(TSMC) para reservar capacidad destinada a más de 300.000 chips de próxima generación con entregas previstas durante 2027.
La información fue reportada originalmente por The Information, que citó a personas familiarizadas con los planes de la compañía.
El movimiento forma parte de la estrategia de Microsoft para ampliar su propia infraestructura de cómputo destinada a servicios de inteligencia artificial.
La empresa también se prepara para presentar durante este otoño su nuevo chip Maia 300, que continuará la línea de aceleradores diseñada internamente.
La compañía comenzó a comercializar a comienzos de este año el Maia 200, correspondiente a la segunda generación de sus aceleradores de inteligencia artificial. Ahora, el plan apunta a elevar considerablemente la cantidad disponible de la próxima versión y llevar estos procesadores a una escala mayor dentro de sus centros de datos.
Un directivo de Microsoft evitó confirmar cifras específicas de producción, aunque indicó que el objetivo de largo plazo es disponer de chips Maia capaces de representar varios gigavatios de potencia instalada.

Microsoft entró en esta carrera varios años después que Amazon y Google, compañías que ya desarrollan procesadores propios utilizados ampliamente para tareas relacionadas con inteligencia artificial. La familia Maia todavía es considerada menos madura frente a las tecnologías desarrolladas por esos competidores.
La escala que ya manejan otras empresas muestra el tamaño de esta competencia. Anthropic mantiene acuerdos para utilizar un millón de chips Trainium de Amazon, además de aceleradores Tensor Processing Unit desarrollados por Google.
Microsoft, Amazon y Google buscan desarrollar procesadores que puedan integrarse directamente en sus centros de datos y utilizarse para brindar servicios de inteligencia artificial desde sus plataformas de nube. Uno de los factores detrás de esta carrera son los elevados costos y la disponibilidad limitada de chips de Nvidia.
Contar con diseños propios permite a las grandes compañías tecnológicas sumar otra fuente de capacidad para sostener la creciente demanda de procesamiento vinculada con IA, mientras continúan utilizando hardware producido por terceros.
Las conversaciones con TSMC se concentran en garantizar espacio de fabricación para más de 300.000 procesadores Maia de nueva generación. Las unidades comenzarían a entregarse durante 2027 si avanzan los planes informados.