
Autoridades de China bloquearon la adquisición por parte de Meta de la startup de inteligencia artificial Manus, una operación valorada en USD 2.000 millones, en un movimiento que impacta en la expansión de la compañía en el sector tecnológico.
El freno a la transacción se dio en el marco de regulaciones locales, que limitaron la compra de la empresa emergente dedicada al desarrollo de inteligencia artificial.
La adquisición formaba parte de un plan para fortalecer la presencia de Meta en el desarrollo de tecnologías de IA, un sector donde la competencia global se intensifica.
El caso refleja el nivel de control que ejercen las autoridades chinas sobre operaciones tecnológicas, especialmente aquellas vinculadas a datos y desarrollo de inteligencia artificial.

La decisión se produce en un escenario de tensiones tecnológicas entre China y empresas occidentales, donde las inversiones y adquisiciones enfrentan mayores restricciones.
El sector de inteligencia artificial continúa siendo uno de los más dinámicos a nivel global, con empresas buscando consolidar posiciones mediante adquisiciones estratégicas.