
El Ministerio de Agricultura y Ganadería considera que existe potencial para aumentar la producción hortícola nacional ante la demanda generada por el programa Hambre Cero.
El planteamiento apunta a que pequeños productores puedan abastecer con mayor volumen a los procesos de compra vinculados a la alimentación escolar.
La cartera agropecuaria observa oportunidades especialmente en rubros como hortalizas, frutas y verduras, que forman parte de los alimentos requeridos para cubrir la provisión escolar.
El desafío se encuentra en organizar la producción, mejorar la planificación y lograr que los productores puedan cumplir con cantidad, calidad y regularidad en la entrega.

El programa abre una vía para que la agricultura familiar campesina tenga mayor participación en el mercado institucional.
Para esto, el MAG trabaja en asistencia técnica, articulación con productores y acompañamiento en procesos de formalización necesarios para acceder a las compras públicas.
Uno de los puntos centrales será fortalecer la capacidad de abastecimiento local en distintas zonas del país.
La demanda del programa requiere producción constante y coordinación entre instituciones, proveedores y organizaciones de productores para sostener la entrega de alimentos durante el calendario escolar.