
La Cámara de Centros Comerciales del Paraguay reportó que las ventas del sector aumentaron 4% durante el primer semestre de 2026, una variación más baja frente a los incrementos de dos dígitos registrados en los últimos años. El movimiento de visitantes continuó, aunque con una velocidad menor a la observada en periodos anteriores.
La desaceleración está vinculada a una combinación de factores que incluye el tipo de cambio, la situación económica, el turismo y el acceso al financiamiento. Durante los años anteriores, la ampliación de las tarjetas de crédito y otras líneas de pago permitió que más consumidores adelantaran compras o aumentaran sus gastos.
En 2026 disminuyó la incorporación de nuevos usuarios de tarjetas, lo que redujo parte del empuje que el crédito había aportado al comercio. No obstante, los registros del Banco Central del Paraguay muestran que el uso de este medio de pago mantiene un crecimiento cercano al 30% en el mercado local.
También bajaron las compras realizadas por turistas argentinos debido a que la diferencia cambiaria perdió atractivo. Este comportamiento tuvo incidencia en establecimientos que dependen parcialmente del público extranjero.
Los centros comerciales continúan recibiendo personas, pero el consumidor administra con mayor cuidado sus gastos. Las promociones bancarias permiten adelantar ciertas compras, elevar el monto de cada operación y sostener la frecuencia de las visitas.

La realización del Mundial de fútbol generó una mayor presencia de público en estos espacios. Muchas personas acudieron para mirar los partidos, utilizar los locales gastronómicos y permanecer en lugares con estacionamiento, seguridad y distintas alternativas de entretenimiento.
El rubro está avanzando hacia un modelo en el que los complejos comerciales funcionan como puntos de encuentro y no solamente como sitios destinados a comprar. Actualmente, algunos reúnen hoteles, oficinas, viviendas, centros de convenciones, hospitales, universidades, supermercados y patios de comidas.
Esta ampliación busca concentrar diferentes actividades dentro de un mismo lugar y responder a nuevos hábitos de los visitantes, que permanecen más tiempo en los establecimientos y utilizan servicios que van más allá de los comercios tradicionales.
Para el segundo semestre, las previsiones apuntan a que las ventas seguirán aumentando, aunque por debajo de los niveles alcanzados en ejercicios anteriores. El sector proyecta terminar 2026 con una expansión de un solo dígito, mientras observa si los últimos meses del año generan un mayor movimiento comercial.