
El financiamiento mediante tarjetas de crédito alcanzó alrededor de G. 7 billones en mayo de 2026, de acuerdo con un informe del Banco Central del Paraguay (BCP). La entidad atribuye gran parte del avance a la entrada de nuevos usuarios al sistema financiero, mientras economistas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) señalan la necesidad de observar la evolución de las deudas y la capacidad de pago.
El monto pendiente en tarjetas pertenece tanto a personas como a empresas y representa menos del 4% de todos los préstamos otorgados por el sistema financiero.
Los registros oficiales muestran que el saldo financiado con tarjetas creció más de 30% interanual hasta mayo de 2026.
El avance fue más pronunciado entre las líneas inferiores a G. 3.000.000, donde llegó aproximadamente al 50%.
Al tomar como punto de partida mayo de 2024, la cartera completa subió 63%, al pasar de G. 4,1 billones a G. 7 billones en un periodo de dos años.
En las tarjetas con límites menores a G. 3.000.000, el saldo aumentó 128%, desde G. 720.000 millones hasta G. 1,6 billones.
La cantidad de personas físicas con tarjeta pasó de 688.067 en mayo de 2024 a 1.569.790 en mayo de 2026. Esto representa un crecimiento de 128% y la incorporación de 881.723 usuarios.
El incremento más amplio se dio nuevamente entre las líneas de menor monto. En ese segmento, la cantidad de titulares avanzó 193% durante los dos años analizados.
Para el BCP, estos números están relacionados principalmente con una mayor llegada de los servicios financieros a personas que anteriormente no utilizaban tarjetas.
La expansión de los pagos electrónicos también tuvo participación en el crecimiento. A esto se agregan los beneficios comerciales ofrecidos por las entidades financieras, entre ellos descuentos, reintegros y promociones vinculados con determinados comercios o días de compra.

El BCP sostiene que el aumento no responde solamente a que más personas obtuvieron una tarjeta, sino también a que quienes ya cuentan con ella la utilizan con mayor frecuencia.
Economistas y especialistas financieros observan con atención el ritmo de crecimiento, principalmente entre los hogares de menores ingresos. Parte de las advertencias está relacionada con el uso de las tarjetas para financiar compras de supermercado y otros gastos cotidianos.
El BCP indica que los niveles de atraso se mantienen dentro de los márgenes registrados en años anteriores y que no encontró un deterioro generalizado en la calidad de los pagos.
El FMI también recomendó mantener vigilancia sobre los indicadores que puedan mostrar futuras dificultades para cumplir con las cuotas.
Los datos históricos de la Superintendencia de Bancos (SIB) también muestran un cambio importante en la cantidad de plásticos administrados por Ueno Bank después de su incorporación al sistema bancario y su fusión con Visión Banco.
La entidad actualmente supera 1.085.000 tarjetas, cantidad equivalente al 43% de todas las tarjetas administradas por los bancos.
El crecimiento general queda marcado por dos movimientos simultáneos: el ingreso de una gran cantidad de usuarios y el aumento del dinero financiado, especialmente mediante límites inferiores a G. 3.000.000.