
La información surge del informe actuarial 2024–2100 difundido por el Instituto de Previsión Social, que detalla que durante 2024 el Fondo Común de Jubilaciones y Pensiones registró una pérdida de USD 70,8 millones, la cual fue cubierta mediante el uso de rentas.
El documento presenta la situación financiera actual del sistema y las proyecciones para las próximas décadas.
El análisis del resultado corriente muestra que los ingresos por aportes obrero-patronales alcanzaron G. 4,491 billones, mientras que los egresos por jubilaciones y pensiones sumaron G. 4,965 billones.
La diferencia generó un déficit corriente de G. 474.496 millones, equivalente a USD 70,8 millones al tipo de cambio vigente.
Estas cifras incluyen el pago del Beneficio Adicional Anual, correspondiente al aguinaldo de los jubilados, y excluyen las rentas del Fondo de Reserva.
El informe señala que los egresos del sistema mostraron una tendencia creciente entre 2018 y 2024, incluso durante el periodo de pandemia.
Desde 2020, el aumento de los pagos se aceleró y superó al crecimiento de los ingresos, impulsado principalmente por los reajustes de jubilaciones y pensiones vinculados a la inflación.
Esta dinámica explica la aparición del déficit corriente al cierre de 2024.

Según el estudio, más del 52 % de los cotizantes se concentra en el rango etario de 25 a 39 años.
El grupo más numeroso corresponde a personas de 25 a 29 años, con 166.649 aportantes, seguido por el tramo de 30 a 34 años, con 161.057.
Esta estructura sostiene el equilibrio actual del sistema, siempre que se mantengan niveles elevados de empleo formal.
En diciembre de 2024, el IPS pagaba alrededor de 87.000 jubilaciones y pensiones.
Las proyecciones indican que ese número crecerá de manera sostenida hasta superar los 668.000 beneficios hacia el año 2100, lo que implica que la cantidad de jubilados se multiplicará por 7,7 veces.
Para ese mismo año, se estima que habrá cerca de 1.217.775 aportantes, reduciendo la relación entre cotizantes y jubilados a menos de dos aportantes por cada beneficiario.
El informe señala que, de mantenerse la dinámica actual, las rentas del Fondo de Reserva comenzarían a utilizarse de manera recurrente y podrían agotarse hacia 2047, lo que obligaría posteriormente a recurrir al capital del fondo.