
Productores hortícolas del departamento de Caaguazú denunciaron que el ingreso irregular de mercaderías extranjeras aumentó la cantidad de pepino disponible en el mercado paraguayo y redujo el valor pagado por la producción local. A comienzos de julio, la caja de 20 kilogramos se comercializaba en torno a ₲ 200.000.
Actualmente, los agricultores señalan que consiguen vender esa misma presentación por entre ₲ 40.000 y ₲ 50.000, una disminución de hasta ₲ 160.000 por caja en cuestión de semanas. El monto recibido ya no alcanzaría para cubrir los gastos relacionados con la preparación del terreno, las semillas, los insumos, el cuidado del cultivo y la cosecha.
Los trabajadores del campo sostienen que la presencia de pepino introducido de manera ilegal está dejando una mayor oferta en los puntos de venta y presionando a la baja los precios de la producción paraguaya.
La situación afecta principalmente a pequeñas fincas de Caaguazú, aunque los productores indican que el mismo problema alcanza a familias dedicadas a la horticultura en otros departamentos del país.

Los agricultores solicitaron al Gobierno Nacional que refuerce las verificaciones en los pasos fronterizos para frenar el ingreso de productos sin documentación y reducir la competencia irregular dentro del mercado nacional.
También reclamaron una mayor intervención del Ministerio de Agricultura y Ganadería para acompañar la comercialización de los rubros frutihortícolas y atender la situación de quienes dependen de estas ventas para sostener sus hogares.
Los productores advirtieron que, si los valores permanecen por debajo de los costos, varias familias podrían disminuir la superficie cultivada o dejar de producir pepino durante las próximas temporadas.
La reducción desde ₲ 200.000 hasta un rango de ₲ 40.000 a ₲ 50.000 por caja modifica los ingresos previstos por los agricultores en plena etapa de comercialización de la cosecha.