
La empresa Intel alcanzó un acuerdo con Google para que continúe utilizando sus procesadores Xeon en centros de datos, en el marco de un convenio plurianual orientado a infraestructura tecnológica.
El entendimiento contempla que Google emplee futuras generaciones de chips Xeon, además de otros desarrollos de Intel, dentro de su red de centros de datos.
Como parte del acuerdo, la compañía tecnológica también trabajará en la personalización de las unidades de procesamiento de infraestructura (IPU), que cumplen funciones clave como redes, almacenamiento y seguridad.
El acuerdo se da en un contexto en el que Intel busca aumentar su participación en el negocio de centros de datos, especialmente ante el crecimiento de la demanda vinculada a la inteligencia artificial.
Durante años, los procesadores Xeon llegaron a dominar el mercado de servidores, aunque en periodos recientes la empresa perdió participación frente a competidores y desarrollos propios de grandes compañías tecnológicas.
A pesar del avance de chips especializados en inteligencia artificial, las CPU de uso general continúan siendo necesarias para coordinar tareas como el entrenamiento y la ejecución de modelos.
En este contexto, la demanda de este tipo de procesadores se mantiene en crecimiento, lo que refuerza su papel dentro de sistemas tecnológicos complejos.
Ambas compañías indicaron que la colaboración apunta a mejorar la eficiencia y el rendimiento de los sistemas, combinando distintos tipos de procesamiento dentro de la infraestructura.