
La información fue difundida por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, que indicó que 2026 se inicia con una agenda de trabajo entre el Gobierno y la industria frigorífica orientada al abastecimiento del mercado interno, en paralelo al sostenimiento del comercio exterior de carne.
El planteamiento contempla acciones sobre precios, producción y provisión de cortes para el consumo local, dentro de un esquema que también mantiene la presencia del país en mercados internacionales.
Dentro de las medidas previstas, se considera el aumento de la importación de cortes populares desde Brasil como herramienta transitoria para atender la demanda local.
Esta opción se apoya en la mayor disponibilidad y competitividad de precios del país vecino, con el objetivo de cubrir el consumo interno en el corto plazo.
La importación aparece como un complemento mientras se desarrollan soluciones de mayor alcance productivo.
Desde la cartera agropecuaria se señaló que la estrategia de fondo se centra en recuperar y ampliar el hato ganadero nacional.
Para ello, el plan incluye facilidades de financiamiento a productores, orientadas a incrementar la cría de terneros y ampliar la oferta de ganado en el mediano y largo plazo.
El objetivo es fortalecer la producción local como base del abastecimiento futuro.

El esquema oficial reconoce que el precio de la carne al consumidor mostró aumentos, mientras que parte del sector productivo arrastra dificultades económicas de varios años.
En ese contexto, se busca ordenar los márgenes a lo largo de la cadena, sin interrumpir el crecimiento de las exportaciones ni el posicionamiento del país en destinos clave como Estados Unidos.
Dentro de la agenda planteada, también se mencionó la necesidad de sostener promociones y canales diferenciados para el mercado interno.