
Según datos difundidos por la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas, la producción nacional de soja durante 2025 alcanzó cerca de 10 millones de toneladas, por debajo de las más de 11 millones registradas en la campaña previa. La merma representa una reducción aproximada del 10% en el volumen total.
La menor producción implicó una reducción en la cantidad de soja disponible para comercialización y exportación.
En términos operativos, el cierre de la campaña dejó menos carga en silos, menos traslados y un menor flujo asociado a la cadena sojera respecto al año anterior.
Argentina continuó concentrando la mayor parte de las compras, con alrededor del 80% de las exportaciones.
Brasil recibió cerca del 15%, mientras que el resto de los envíos se distribuyó entre Rusia y otros mercados de menor participación.
Durante 2024, la exportación de aproximadamente 11 millones de toneladas de soja generó ingresos cercanos a USD 4.500 millones.
En 2025, con una producción reducida a unos 10 millones de toneladas, los ingresos descendieron a alrededor de USD 3.500 millones.

Desde el sector exportador se remarcó la relevancia de la infraestructura para sostener la competitividad.
El funcionamiento de corredores estratégicos y la continuidad de inversiones en caminos de todo tiempo dentro del país siguen siendo factores determinantes para el traslado de la producción hacia los mercados externos.
Las condiciones climáticas actuales generan proyecciones distintas para el ciclo siguiente.
Las precipitaciones registradas en distintas zonas productivas abren un escenario de expectativas para la campaña 2026, aunque su evolución dependerá del comportamiento del clima en los próximos meses.