
La Harvard Gazette publicó una entrevista con Adam Rodman, médico internista e investigador en inteligencia artificial de la Harvard Medical School, sobre el uso de chatbots como ChatGPT para buscar orientación médica.
El especialista señaló que estas herramientas pueden ser útiles si se usan con límites claros, pero no deben ser tomadas como reemplazo de una consulta médica profesional.
Rodman propuso un esquema tipo semáforo para diferenciar los usos de menor y mayor riesgo.
En el nivel verde ubicó preguntas generales de salud, como planes de alimentación indicados previamente por un médico, rutinas de ejercicio o efectos secundarios comunes de un medicamento ya recetado.

En el nivel amarillo incluyó situaciones donde la IA puede ayudar a preparar una consulta, ordenar dudas después de una visita médica o entender mejor un resultado, siempre con participación de un profesional de salud.
En el nivel rojo colocó consultas sobre cómo manejar una enfermedad, si un medicamento indicado es el correcto o por qué se eligió un tratamiento en lugar de otro.
El artículo señala que los modelos de lenguaje pueden responder con seguridad incluso cuando la información necesita contexto médico específico.
También menciona que la forma en que una persona formula sus preguntas influye en la calidad de la respuesta. Por eso, el uso de estas herramientas puede variar según los datos aportados y el nivel de comprensión del usuario.
Rodman indicó que la mejor utilidad actual de la IA en salud está en ayudar a prepararse antes de una consulta o comprender mejor información médica después de una visita.
La entrevista también aborda la privacidad de los datos de salud compartidos con herramientas de IA.