
El servicio de transporte público en el área metropolitana comenzó a restablecerse luego de que se alcanzara un entendimiento entre autoridades y representantes del sector, según informó abc.com.py. La medida de fuerza se extendía por cerca de 48 horas, afectando la circulación habitual de buses en Asunción y ciudades cercanas.
Las negociaciones se desarrollaron en el ámbito del Viceministerio del Transporte, donde se abordaron los puntos que motivaron la suspensión parcial del servicio.
El cese del paro se produjo tras acordarse condiciones vinculadas al funcionamiento del sistema y compromisos para mantener la operatividad en los próximos días.
Uno de los ejes tratados fue el abastecimiento de diésel para las empresas del sector. Desde el ámbito estatal se indicó que se garantizará el suministro necesario para evitar nuevas interrupciones.
Además, se establecieron mecanismos para asegurar la continuidad del servicio en el corto plazo, mientras se mantienen las instancias de diálogo entre las partes.
Dentro del acuerdo se incluyó la regularización de compromisos financieros pendientes. Se informó que los pagos correspondientes a subsidios de meses anteriores serán acreditados conforme a un cronograma definido.
El Ejecutivo también accedió a revisar ciertos parámetros utilizados en el cálculo de la tarifa técnica, en respuesta a los planteamientos del sector transportista.
Durante el proceso, surgieron discrepancias sobre la metodología aplicada para determinar los montos de compensación.
Representantes del transporte señalaron la existencia de un desfase cercano al 15% en relación con los costos operativos, mientras que desde el ámbito oficial se sostuvo que los criterios vigentes forman parte del esquema establecido para la definición tarifaria.
El origen de la medida estuvo vinculado, entre otros factores, al incremento del precio del gasoil, que alcanzó niveles de hasta G. 1.700 por litro.
Ante este escenario, el Gobierno dispuso un desembolso de USD 7,6 millones para el sector, de los cuales USD 3,1 millones corresponden a ajustes de periodos anteriores y USD 4,5 millones al subsidio más reciente.
Tras el acuerdo, las empresas comenzaron a reactivar sus operaciones de manera progresiva, con previsión de normalización total en el transcurso de las horas siguientes.