
Según lo dispuesto por el Poder Ejecutivo, el 31 de diciembre de 2025 fue declarado asueto para los funcionarios de la administración pública central y de las entidades descentralizadas, conforme al decreto firmado para el cierre del año.
La medida alcanza a ministerios, secretarías y entes públicos dependientes del Estado.
Durante esa jornada no habrá atención administrativa habitual en las oficinas públicas comprendidas por la disposición.
El decreto establece excepciones para los servicios considerados imprescindibles.
Quedan excluidos del asueto los establecimientos de salud, tanto en áreas asistenciales como administrativas y de apoyo, incluyendo urgencias, consultas agendadas, cirugías de urgencia y programadas y servicios de diagnóstico y tratamiento.
También continúan en funciones los servicios públicos esenciales para la comunidad, así como aquellos vinculados al comercio exterior y a la percepción de tributos.
Estas dependencias mantendrán su operativa para garantizar la continuidad de las actividades críticas.

El asueto se extiende a los funcionarios permanentes, contratados y comisionados de la Cámara de Senadores, de acuerdo con la disposición administrativa correspondiente.
La atención normal en las oficinas públicas se retomará conforme al calendario oficial tras el cierre del año.