
Un reporte de The Wall Street Journal informó que la administración de Donald Trump planea reducir temporalmente los aranceles a las importaciones de carne vacuna, con el objetivo de enfrentar los altos precios de este producto en Estados Unidos.
La medida suspendería el contingente arancelario anual que aplica una tasa más elevada una vez que se alcanza determinado nivel de importaciones de carne vacuna.
Con esa suspensión, más carne podría ingresar a Estados Unidos con tarifas más bajas desde los países exportadores, de acuerdo con el reporte citado.
El plan se da en un contexto en el que el hato bovino de Estados Unidos cayó a su nivel más bajo en 75 años.
Esa reducción del stock presionó los precios al consumidor hasta niveles récord y también redujo los márgenes de los procesadores cárnicos.

El costo de la carne vacuna fue señalado como uno de los factores que inciden en la inflación de alimentos en Estados Unidos.
La decisión se analiza en un escenario político marcado por la preocupación sobre el costo de vida y los precios de productos básicos, de cara a las elecciones de mitad de legislatura.
La reducción temporal de aranceles permitiría aumentar la disponibilidad de carne vacuna importada en el mercado estadounidense.