
El Instituto Forestal Nacional presentó la primera Política Forestal Nacional de Paraguay, una planificación pública que marcará el rumbo del sector durante las próximas décadas.
El documento está vinculado al Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2050 y fue dado a conocer durante la Expo Paraguay 2026.
La iniciativa establece criterios para administrar los recursos forestales, promover inversiones, ampliar las fuentes de trabajo y mejorar la presencia de los productos paraguayos tanto dentro del país como en los mercados internacionales.
La elaboración comenzó en 2024 mediante encuentros, debates y espacios de participación. En el proceso intervinieron instituciones públicas, empresas privadas, sectores académicos, organizaciones sociales y organismos de cooperación internacional.
Se trata de la primera planificación pública de largo plazo dedicada específicamente al ámbito forestal.
Su aplicación busca establecer reglas y objetivos comunes para los distintos actores que participan en esta actividad.
La Política Forestal Nacional está organizada en siete líneas estratégicas.
Estas abarcan el fortalecimiento institucional y de la gobernanza, además del desarrollo de cadenas forestales que incorporen a más sectores productivos.
El plan también apunta a respaldar modelos empresariales capaces de generar empleos formales en las zonas rurales y fortalecer a las micro, pequeñas y medianas empresas vinculadas con la madera, los bosques y sus productos derivados.

La nueva hoja de ruta contempla la participación de pequeños productores, comunidades locales, pueblos indígenas, mujeres y jóvenes dentro de las cadenas de producción y comercialización.
Otro de los objetivos es fomentar el arraigo territorial, de manera que las oportunidades económicas relacionadas con la actividad forestal puedan alcanzar a las comunidades ubicadas cerca de las zonas productivas.
Paraguay busca adaptarse a las exigencias internacionales de trazabilidad y sostenibilidad, dos condiciones que tienen una presencia creciente en el comercio mundial de productos forestales.
La política plantea combinar el aprovechamiento económico con la conservación de los recursos naturales. Dentro de este esquema, el bosque es considerado parte de una actividad capaz de atraer inversiones, incorporar tecnología y generar nuevos negocios durante las próximas décadas.