
El Fondo de Salud del Instituto de Previsión Social (IPS) dispone en 2026 de un presupuesto de G. 6,348 billones, pero alrededor del 73% ya está comprometido entre medicamentos, insumos médicos, servicios tercerizados y gastos destinados al personal de blanco. Los datos corresponden a la Gerencia Administrativa y Financiera del IPS, con corte al 14 de agosto.
Dentro de ese presupuesto, los recursos destinados específicamente a medicamentos, insumos y servicios médicos suman G. 2,412 billones, equivalentes al 38% de todo el Fondo de Salud. De ese monto, G. 1,190 billones están vinculados a contratos vigentes, facturas y procesos incluidos en el Programa Anual de Contrataciones, mientras otros G. 1,220 billones ya fueron ejecutados.
El mayor monto dentro de estos tres rubros corresponde a medicamentos, con una asignación de G. 1,564 billones. De esa cifra, G. 745.142 millones están comprometidos y G. 818.571 millones ya fueron utilizados.
Para insumos médicos, el presupuesto alcanza G. 492.000 millones, con G. 288.607 millones ya comprometidos. Los servicios médicos tercerizados, por su parte, cuentan con G. 355.122 millones, de los cuales G. 156.698 millones ya tienen obligaciones asociadas.

A estos gastos se agrega aproximadamente otro 35% del Fondo de Salud destinado al personal de blanco. Cuando se suman medicamentos, insumos, servicios tercerizados y recursos humanos, el IPS llega a tener comprometido alrededor del 73% de todo el presupuesto sanitario previsto para este año.
El esquema deja una porción menor del presupuesto sin compromisos directos, aunque la institución dispone de mecanismos para trasladar recursos entre distintos objetos del gasto cuando surgen nuevas necesidades durante el ejercicio.
Una parte de las obligaciones del IPS no termina en 2026. Los contratos plurianuales requieren reservar fondos de ejercicios futuros para continuar pagando adquisiciones adjudicadas anteriormente.
La previsión contempla alrededor de G. 160.338 millones para 2027 y otros G. 63.739 millones para 2028 solamente para mantener contratos de medicamentos que ya se encuentran adjudicados.
Al descontar lo ejecutado y comprometido dentro de los tres rubros analizados, el saldo directo registrado al 14 de agosto era de aproximadamente G. 1.345 millones.
El IPS sostiene que esta cifra no representa el único dinero disponible para responder a nuevas necesidades, ya que puede recurrir a reprogramaciones presupuestarias y reasignar créditos desde otras partidas. La demanda sanitaria también puede cambiar durante el año y modificar las necesidades de medicamentos, insumos o servicios.